Los medios de comunicación estatales anunciarion este viernes las elecciones - EFE

Birmania convoca una farsa de elecciones para apuntalar a la Junta militar

Los primeros comicios en dos décadas prohíben la participación de la premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi y reservan el 25 por ciento del Parlamento al Ejército

PABLO M. DÍEZ
CORRESPONSAL EN PEKÍN Actualizado:

Myanmar (nombre oficial de la antigua Birmania) celebrará sus primeras elecciones en veinte años el próximo 7 de noviembre. Pero estos comicios, que podrían parecer una buena noticia para la democracia en uno de los países más pobres del Sureste Asiático, no son más que una farsa para apuntalar a la Junta militar, en el poder desde 1990.

Ese año, la premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi, hija del padre de la independencia, arrasó en las elecciones convocadas tras la sangrienta revuelta que en 1988 derrocó al régimen del general Ne Win, quien dirigía el país desde el golpe de Estado que suprimió la democracia en 1962. Pero, en lugar de reconocer su victoria, la Junta militar que había tomado el poder de forma transitoria anuló el resultado y confinó a Suu Kyi bajo arresto domiciliario, donde ha pasado 15 de los últimos 21 años.

Convertida en icono de la lucha por la democracia, la “Dama”, como popularmente se la conoce en Birmania, no podrá participar en los comicios convocados para el 7 de noviembre. Ni ella, que en teoría termina su arresto domiciliario el 13 de noviembre, ni los 2.000 presos políticos que se calcula hay en el país. Y es que la Junta militar que pilota con mano de hierro el general Than Shwe ha impuesto unas leoninas normas electorales que prohíben la participación de candidatos con antecedentes penales o grupos religiosos.

Como protesta, el partido de Aung San Suu Kyi, la Liga Nacional para la Democracia (LND), ha boicoteado los comicios y rechazado inscribirse en el registro electoral, por lo que ha sido disuelto por el régimen. En contra de la voluntad de la “Dama”, algunos de sus miembros se han escindido y han formado un nuevo grupo político, la Fuerza Democrática Nacional, que sí concurrirá a las elecciones.

Junto a dicha formación, participarán otros 39 partidos, muchos de ellos ligados a los militares, y otros seis están esperando a ser autorizados por la Comisión Electoral.

Aunque el régimen del general Than Shwe intenta “vender” estos comicios como la piedra angular de su “hoja de ruta” hacia la democracia tras medio siglo de dictadura militar, se reserva el 25 por ciento de los escaños del Parlamento. Así lo estipula la Constitución aprobada en mayo de 2008, días después del devastador ciclón que se cobró más de 140.000 vidas, en otra farsa de referéndum que da una idea de lo libres y democráticas que serán las elecciones de noviembre.

“Todo está orquestado por la Junta para marginar a la oposición y pasar de un gobierno militar a uno civil controlado por el Ejército”, ha denunciado la ONG Human Rigths Watch.