El presidente designado del SPD, Martin Schulz
El presidente designado del SPD, Martin Schulz - EFE

Schulz supera a Merkel en los sondeos sobre las elecciones alemanas

Desde el partido de Merkel este ascenso se vive con cierta impotencia cuando Schulz apenas ha esbozado su programa electoral

Corresponsal en BerlínActualizado:

La gran remontada del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), que ya tenía opciones para desbancar a Merkel con una coalición de izquierdas según los sondeos, adelanta hoy por primera vez en solitario a la Unión Cristianodemócrata (CDU), en una encuesta realizada por el grupo demoscópico Insa y publicada por Bild. El impulso que ha insuflado a los socialdemócratas su nuevo presidente, Martin Schulz, eleva la intención de voto hasta el 32%, sobrepasando el 31% de la CDU de Merkel y haciendo sonar todas las alarmas en la Casa Konrad Adenauer de Berlín. Como tercera fuerza política, con el 11,5% de los votos, aparece el partido xenófobo y anti europeo Alternativa para Alemania (AfD).

Desde el partido de Merkel este ascenso se vive con cierta impotencia. Schulz apenas ha esbozado su programa electoral y «así es difícil poder dar respuestas», dice un miembro de su directiva. En el congreso en el que el pasado fin de semana fue elegido presidente del partido y confirmado como candidato a la Cancillería en las elecciones del próximo 24 de septiembre, Schulz adelantó solamente que estará a favor de Europa y a favor de la justicia social, contra Trump, contra Erdogan y contra las bajadas de impuestos. Además declaró la guerra política a AfD y resumió sus bazas electorales con la siguiente frase: «¡El SPD está otra vez de vuelta y esa es una buena noticia para la gente de este país!». El semanario Der Spiegel, tratando de concretar las propuestas socialdemócratas, ha titulado «Schulz es el programa».

Merkel, por su parte, lleva tanto tiempo siendo canciller que apenas le es posible perfilarse como candidata. La cristianodemócrata ha tomado algunas medidas para poner remedio a la situación. Para empezar, ha fichado para su equipo electoral a Joachim Koschnicke, jefe del lobby de Opel desde 2013 y al que ha encargado la estrategia de comunicación de la campaña. Está citado en Berlín el próximo día 1 de abril y su objetivo será movilizar a las bases cristianodemócratas, desencantadas con los rescates europeos, con la política de refugiados y que en parte acuden a engordar los resultados de AfD. Merkel ha reconocido que afronta su contienda electoral más difícil hasta la fecha y uno de sus mayores retos es demostrar que todavía posee la energía y determinación que Schulz derrocha.

«Tenemos que decir que las cosas van a mejorar y hacer que suceda así», ha dicho Merkel a sus colaboradores tratando de infundir entusiasmo, pero todos son conscientes de que no lo tendrán nada fácil. «Es el factor extraordinario de los refugiados sumado al factor ordinario de que la gente cree que doce años de mandato son suficientes», explica Hermann Binkert, el director de la agencia demoscópica Insa. «El ímpetu político está ahora con Martin Schulz. Merkel puede intentar cambiar eso, tomar la delantera, pero tras ejercer durante tanto tiempo el poder, no puede reinventarse», augura.

Durante la crisis de los refugiados, la política de puertas abiertas de la canciller dio lugar a una entrada masiva de inmigrantes, lo que provocó preocupación entre la opinión pública y dio un impulso a la AfD. También abrió una dolorosa brecha entre la CDU y la CSU, cuyo su líder Horst Seehofer dio un giro a la derecha en un intento por recuperar votantes tentados por AfD. Esa disputa pública ha sembrado desconfianza y disgusto en los votantes conservadores y, aunque Merkel ha ido endureciendo su política de inmigración, el malestar en la opinión pública permanece.

Más allá de las encuestas, las elecciones regionales de este mes en Sarre se convertirán en el primer termómetro tras la irrupción de Schulz, que ha captado la atención de los votantes que quieren un cambio. Estas se verán seguidas en mayo por los comicios en Schleswig-Holstein y en Renania del Norte-Westfalia. «Merkel ha inspirado siempre seguridad, continuidad, pero nunca ha generado gran entusiasmo ni ha significado cambio», advierte Manfred Güllner, que dirige Forsa, «despierta lealtad y casi el 90% de los votantes de la CDU la respaldan, pero eso ha dejado de ser una baza si tenemos en cuenta que Schulz ha sido elegido presidente por el 100% de los votos, un récord histórico».

En la CDU, sin embargo, sugieren que tanto entusiasmo puede ser contraproductivo para Schulz y señalan que hay que «dejarle subir para después caer por su propio peso». Según esta ecuación, la amenaza del fortalecimiento de la izquierda movilizará a votantes de la CDU que de otra manera se habrían quedado en casa o votado AfD, de forma que terminará beneficiando a Merkel. «Hay votantes a los que puede aburrirles que ofrezcamos continuidad, e eso estamos de acuerdo, especialmente con la nueva comunicación y las redes sociales, que responden más a impulsos, a emociones. Pero la emergencia de Martin Schulz como alternativa inspirará a muchos votantes a volver a su voto tradicional», calcula Joachim Pfeiffer, diputado de la CDU.