Reuters

Mutismo en el Gobierno de EE.UU. ante la pérdida de inmunidad de Guaidó

El mayor asesor económico de Trump revela que estudia cómo introducir dólares en Venezuela si cae Maduro

WashingtonActualizado:

Para Donald Trump se acerca la línea roja que marcó para Venezuela. La Casa Blanca ha advertido en las pasadas semanas de que cualquier acción que el régimen de Nicolás Maduro tomara contra el presidente encargado Juan Guaidó obtendría «una respuesta contundente», en palabras del consejero de Seguridad Nacional, John Bolton. Ahora, el parlamento paralelo creado a la medida de Maduro ha eliminado el aforamiento de Guaidó, permitiendo su enjuiciamiento y detención. El gobierno norteamericano mantiene, de momento, silencio.

Preguntado por sus planes para Venezuela si Maduro se eternizaba en el poder, tras ser reelegido en unas elecciones declaradas ilegítimas por el grueso de la comunidad internacional, Trump ha reiterado en numerosas ocasiones que baraja diversas opciones, incluida la intervención militar. La Casa Blanca ha reconocido a Guaidó como único gobernante legítimo de Venezuela y ha pedido directamente a los generales de ese país que faciliten la transición a la democracia dándole la espalda a Maduro.

Después de que la Asamblea Constituyente, instrumento del poder chavista, anulara la inmunidad de Guaidó el martes, la Casa Blanca actualizó la agenda del presidente Trump para añadir en ella dos reuniones con la cúpula militar norteamericana, por la mañana y por la tarde. Además, el consejero Bolton recibió la mañana de este miércoles al ministro español de Exteriores, Josep Borrell, que se encuentra de viaje oficial en Washington.

Para los opositores venezolanos en EE.UU., unidos todos tras Guaidó, el silencio de la Casa Blanca resulta preocupante. Ni Trump, ni Pence, ni Bolton se han pronunciado sobre las acciones del chavismo contra el presidente encargado. Maduro ha resistido duras sanciones, incluido un embargo en toda regla a la importación de crudo venezolano por parte de refinerías norteamericanas.

Acabas sus opciones, la Casa Blanca está recurriendo a propuestas poco ortodoxas. Diplomáticos y otros altos funcionarios norteamericanos han llegado a llamar directamente a generales venezolanos recomendándoles que abandonen a Maduro para evitar así repercusiones sobre sus bienes y fondos en el extranjero. La semana pasada el ministro de Defensa venezolano, Vladímir Padrino, admitió que ha recibido una llamada con ese mensaje del propio Bolton.

Este miércoles, el director del Consejo Económico Nacional, que asesora al presidente en política fiscal, ha revelado que trabaja en un plan para inyectar dólares en Venezuela si cambia el régimen. «Estamos listos para mandarles efectivo, y no serán bolívares, sino dólares. Estamos estudiando cómo hacerlo a través de bancos, iPhones, aplicaciones y otras formas», dijo Larry Kudlow en un desayuno en Washington organizado por el diario The Christian Science Monitor.