El presidente Michel Temer
El presidente Michel Temer - REUTERS

Michel Temer nuevamente bajo sospecha

Si la Fiscalía acepta la denuncia, el presidente brasileño puede enfrentarse a su tercer proceso de destitución

CORRESPONSAL EN SAO PAULOActualizado:

El presidente de Brasil, Michel Temer, está nuevamente en la mira de una investigación por corrupción. La Policía Federal pidió a la Corte Suprema que investigue al mandatario por corrupción pasiva y blanqueo de fondos, acusándolo de recibir 10 millones de reales (unos 2 millones de euros) de la constructora Odebrecht, para su campaña electoral a la vicepresidencia, en 2014.

Si la Fiscal General de la República, Raquel Dodge, acepta la acusación, Temer puede enfrentar la tercera denuncia formal contra su Gobierno, que acaba de completar dos años, llevándolo incluso a una posible destitución del mandato que debe terminar el 31 de diciembre.

En un comunicado, Temer rechazó inmediatamente las investigaciones que consideró «un atentado a la lógica y a la cronología de los hechos» y una prueba de que está siendo «perseguido». Según el presidente, las fechas presentadas en las investigaciones son contradictorias, pero admitió que participó de una reunión citada en el proceso.

Según informes del comisario Thiago Delabary, Temer recibió fondos de la empresa, solicitados por Wellington Moreira Franco, mano derecha de su Gobierno y ministro de Minas y Energía. La constructora es la principal investigada en la trama de corrupción que la Operación Lavacoches, que ha llevado a la prisión al expresidente Luiz Inácio da Silva y ha salpicado a los mandatarios de varios países latinoamericanos.

Además de Temer y Moreira Franco, también son citados el ministro de la Presidencia, Eliseu Padilha, y otros nombres de su extrema confianza, líderes del partido Movimiento Democrático Brasileño (MDB), el mayor grupo político de Brasil, aliado de todos los presidentes desde el retorno de la democracia, en 1985.

La confesión

La investigación se basa en la confesión del exejecutivo de Odebrecht Claudio Millo Filho, en el marco de un acuerdo de colaboración con la justicia para reducir su condena. En su testimonio, Millo declaró que visitó el Palacio Jaburu, residencia oficial de Temer en mayo de 2014, para una reunión con dirigentes del MDB que le pidieron soborno a cambio de ventajas en contratos con el Ministerio de Aviación Civil. En esa época, Temer era vicepresidente de Dilma Rousseff, destituida en 2016, y Moreira Franco era ministro de Aviación Civil

La policía encontró indicios de que Temer recibió de Odebrecht unos 300 mil euros en marzo de 2014, a pedido Moreira Franco. Pero como la fecha en que recibió los fondos es anterior a la reunión, Temer dice que la denuncia no tiene sentido y que esos fondos fueron donaciones legales declarados por su partido ante el Tribunal Superior Electoral. «La investigación se muestra como la más absoluta persecución al presidente y ofende los principios más elementales de conexión entre causa y efecto», concluye en la nota oficial.

Temer, que es el presidente más impopular de la historia de Brasil, con apenas un 3% de aprobación, ya fue denunciado formalmente por la Fiscalía en otros dos procesos de corrupción que fueron bloqueados ambas veces en el parlamento, el año pasado. En uno de los casos, un hombre de su confianza fue filmado huyendo con una maleta con medio millón de reales que recibió de JBS, uno de los mayores frigoríficos del mundo.

Otro hombre clave de su Gobierno, Geddel Oliveira, está preso por esconder 51 millones de reales en efectivo, en un piso abandonado en Salvador, Bahía. La policía demoró dos días para contar esa montaña de dinero.