El presidente de Francia, Emmanuel Macron
El presidente de Francia, Emmanuel Macron - AFP

Macron dice ahora que los chalecos amarillos «han sido buenos» y le servirán para reformar mejor

Siempre voluntarista, el presidente de Francia hace un balance positivo de la peor crisis de su mandato

Corresponsal en París Actualizado: Guardar
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Emmanuel Macron estima que, finalmente, la crisis y franquicia de los chalecos amarillos ha sido positiva para él; y espera poder utilizar esa experiencia para salir de una nueva crisis, no menos grave: la resistencia nacional contra su proyecto de reforma del sistema nacional de pensiones.

El mes de noviembre de 2019, el semanario norteamericano «Time» consagró a Macron como «el próximo líder de Europa», matizando tal consagración con esta frase: «Si consigue liderar Francia».

Dos años después, «Time» vuelve a consagrar su portada al presidente francés, estimando que ha llegado su gran momento, el momento de la verdad de su presidencia, «Macron’s Moment».

Siempre voluntarista, Macron hace un balance positivo de la peor crisis de su mandato, hasta hoy, utilizándola para confirmar sus métodos de trabajo, anunciando novedades sin precedentes, en estos términos:

«En cierta medida, la crisis de los chalecos amarillos ha sido buena para mí… me recordó lo que yo debía y debo ser. El desafío esencial al que debo responder es escuchar más y mejor a la gente». Macron agrega: «Probablemente di la impresión de querer gobernar contra el pueblo. Y, en ocasiones, pude dar la impresión que mi impaciencia era una impaciencia hacia los franceses. No es el caso. Ahora, estoy convencido que debo tomar más tiempos para explicar lo que somos y deseamos hacer».

A continuación, el presidente de la República anuncia un «método de trabajo» sin precedentes en la historia de la V República.

Para zanjar y poner fin a la crisis de los chalecos amarillos, Macron se comprometió de manera personal, única y sin precedentes: durante un largo trimestre, el presidente protagonizó numerosos debates con centenares de alcaldes de toda Francia, de todas las sensibilidades políticas, discutiendo con ellos lo bien o mal fundado de sus políticas de proximidad. Por vez primera en la historia de la V República, el jefe del Estado aceptaba un arriesgado cuerpo a cuerpo con centenares de alcaldes de toda Francia.

Macron anuncia a «Time» un debate más o menos parecido, para explicar en toda Francia su reforma del sistema nacional de pensiones y jubilaciones.

Sindicatos nacionales y sindicatos sectoriales han lazado la guerra contra ese ambicioso proyecto, el más importante de las últimas décadas, si llega a realizarse. Macron anuncia una suerte de «larga marcha», personal, para explicar, discutir y debatir una reforma inflamable. Debate que debiera comenzar dentro de unas semanas, o meses, para prolongarse, cuando menos, hasta la próxima primavera.