Julio Borges, el pasado año durante una rueda de prensa en Panamá
Julio Borges, el pasado año durante una rueda de prensa en Panamá - Efe

Julio Borges: «Maduro va a salir del poder por las buenas o por las malas»

El representante de Juan Guaidó en el Grupo de Lima afirma en una entrevista con ABC que el dictador ha elegido «el camino de la violencia» y que la transición a la democracia en Venezuela es ya «irreversible»

MadridActualizado:

Julio Borges habla desde el aeropuerto de Ottawa tras participar en nombre de Juan Guaidó en una reunión del Grupo de Lima el lunes para apuntalar la transición democrática en Venezuela. Expresidente de la Asamblea y jefe de la delegación opositora en el último intento de diálogo con Maduro (2017-2018), Borges es rotundo: «Hoy no hay espacio para otra cosa que no sea la salida de Maduro del poder». Por eso ve «un error» que la UE acuda mañana a una reunión del llamado «grupo de contacto» en Montevideo.

Juan Guaidó ha sido reconocido por numerosos países, pero no parece que eso sea suficiente para que Maduro salga voluntariamente del Palacio de Miraflores. ¿Cómo se logrará?

Se han puesto sobre la mesa todas las opciones democráticas pacíficas, pero quien ha cerrado esas puertas ha sido Nicolás Maduro, que ha escogido el camino de la violencia. Es un presidente caído. Falta rematar la faena: poner toda la presión para que se termine de fracturar una pequeña cúpula que tiene secuestrado el país y la presencia cubana en ese secuestro.

El Grupo de Lima descartó en Ottawa la intervención militar, ¿por qué?

Es momento para una transición ordenada. Pero Maduro comete un error: piensa que el tiempo corre a su favor. Todo lo contrario, este proceso es irreversible, no tiene vuelta atrás. La presión va a ir aumentando y Maduro va a salir por las buenas, que es lo que se plantea ahora, o por las malas.

¿A qué se refiere en concreto con «por las malas»?

Se ha atrincherado hasta un nivel de violencia, represión y pobreza que cualquier cosa puede pasar, desde que la gente termine de rebelarse, que haya una ruptura militar que lo saque del poder, o que convierta Venezuela en una crisis que desborde a la región y haya necesidad de contener esa crisis. Todas las opciones deben estar abiertas para quien se ha dedicado a destruir un país de manera inaceptable. Queremos paz y Maduro ha escogido el camino de la violencia.

Los partidarios de Maduro atribuyen el proceso a las órdenes de Trump...

Estamos muy contentos del apoyo de todo el mundo libre, incluyendo EE.UU. Quien desencadenó el «big bang» de este movimiento fue el documento del 4 de enero del Grupo de Lima, que señaló el rumbo: desconocer a Maduro, reconocer al Parlamento y que las funciones del Ejecutivo pasen, de acuerdo con la Constitución, al Parlamento. Esa ha sido la ruta que ha apoyado EE.UU. y, ahora, Europa.

¿Cómo está la situación en las filas de la Fuerza Armada?

En el último año ha habido siete rebeliones militares y hay más de 200 oficiales jóvenes presos, 20 detenidos en las últimas horas. Está totalmente fracturada. El 99% de los oficiales están contra Maduro, lo único que queda es la corrupta cúpula militar, que tiene secuestrada a la institución junto a los cubanos. Las Fuerzas Armadas quieren un cambio democrático.

Una de las preocupaciones ahora es que llegue la ayuda humanitaria. ¿Cómo va a entrar en el país?

El Grupo de Lima acordó el apoyo a la ayuda humanitaria por diferentes países. Eso es parte de la presión que va a ir en aumento. Colocar medicinas y comida en la frontera va a ser un terremoto en la conciencia de las Fuerzas Armadas, porque tendrán que decidir entre dar comida y medicinas a su familia o seguir protegiendo a Maduro, que se ha convertido en el enemigo de la ayuda humanitaria.

Este jueves habrá una reunión del «grupo de contacto» de la UE en Montevideo. ¿Qué fin tiene? ¿Cómo la ve?

Vemos con muchísima sospecha esta iniciativa de Uruguay, no tenemos confianza en su posición, ya que hay una conexión con Maduro que no es trasparente. Nos parece un error que Europa asista a una reunión convocada por Uruguay, cuando existe el Grupo de Lima, donde están todos los países de América que han sido consecuentes con el caso venezolano. Cualquier agenda distinta a la trazada por el Parlamento, el pueblo venezolano y Guaidó no es aceptable. Se deben sumar fuerzas para consolidar la transición.

Usted vivió en primera fila cómo Maduro utilizó el diálogo para seguir su deriva a la dictadura. ¿Llega tarde la propuesta de México y Uruguay?

Fue un paso para tratar de que hubiera elecciones libres y Maduro cerró esa puerta. Volver atrás ya no tiene sentido, porque ese trámite ya se hizo y hoy no hay espacio para otra cosa que no sea la salida de Maduro del poder.