EFE

Un juez ordena liberar a Lula da Silva, pero otro magistrado revoca la orden

El instructor del caso Lavacoches mantiene en prisión al expresidente brasileño

Corresponsal en Sao PauloActualizado:

La orden de un juez de guardia de suspender con «urgencia» la prisión y poner en libertad al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva sorprendió este domingo a políticos y jueces, en un domingo en que los brasileños siguen de resaca por la eliminación del Mundial y cuando los tribunales están de vacaciones. El juez Rogério Favreto, que durante casi veinte años fue militante del Partido de los Trabajadores (PT), de Lula, y despacha desde el cuarto Tribunal Federal (TRF-4), en Porto Alegre, determinó la libertad del expresidente justo cuando, sin fútbol, Brasil entra en el ritmo de las elecciones generales de octubre.

«Que se cumpla en régimen de urgencia en esta fecha, mediante presentación de la carta de liberación o de esta orden a cualquier autoridad policial presente en la sede de la prisión de la Superintendencia de la Policía Federal en Curitiba, donde se encuentra recluso el detenido», ordenó el juez, que antes de asumir el cargo, nombrado por la expresidenta Dilma Rousseff en 2011, dejó su militancia en el PT. Favreto concedió un «habeas corpus» a Lula pedido por diputados de su partido, argumentando falta de fundamentos jurídicos para su entrada en prisión.

Sin embargo, cuando los partidarios del exmandatario celebraban ya la decisión, el juez brasileño João Pedro Gebran Neto, instructor del caso Lavacoches en un tribunal de segunda instancia, revocó poco después esa medida cautelar. Gebran Neto es uno de los tres jueces de la octava sala del TRF-4, que condenó a Lula en segunda instancia a doce años de cárcel por corrupción y blanqueo de fondos.

A Lula, preso desde el pasado 7 de abril, se le sentenció por aceptar un tríplex frente al mar en el balneario de Guarujá, que le habría regalado de la constructora OAS. Esta es una de las empresas investigadas en la Operación Lavacoches, vinculada a la corrupción en la petrolera estatal Petrobras. Pese a estar en prisión, el PT presentó el pasado mes a Lula como su candidato para los comicios de octubre.

El juez Sergio Moro, que investigó y condenó a Lula, reaccionó de inmediato a la orden de Favreto, diciendo que un juez «de guardia» del TRF-4 no tiene autoridad para liberarlo. «Es una autoridad absolutamente incompetente para sobreponerse a una decisión del Colegiado», destacó Moro.

Este juez informó de que consultó al presidente del TRF-4 y a Gebran Neto, y comunicó a las autoridades policiales que aguardasen a la aclaración de este atolladero jurídico antes de liberarlo. La respuesta de Moro, que está de vacaciones hasta fin de julio y no puede interferir en decisiones superiores, provocó a su vez la respuesta de Favreto, que ratificó su orden. El juez recomendó que, al ser ayer domingo, Lula podía ser excarcelado inmediatamente sin examen de cuerpo de delito. La decisión de Gebran Neto frenó la decisión.