Seguidores de Erdogan celebran la victoria - AP

Erdogán renueva su mayoría en Turquía, pero no arrolla

No podrá imponer una nueva Constitución. Tendrá que pactar los cambios en la ley fundamental. Aunque los islamistas gobernarán con comodidad, el partido laico aumenta su representación

CORRESPONSAL EN ESTAMBUL Actualizado:

El Partido Justicia y Desarrollo (AKP) de Recep Tayip Erdogán obtuvo ayer una victoria amplia, pero pírrica en las elecciones parlamentarias de Turquía. A pesar de haber incrementado su número de votos (logró un 50’1 %, frente a un 46’5 % en las elecciones de 2007), ha perdido 15 escaños, debido a la complicada distribución de las circunscripciones electorales. Eso significa que el AKP ha ganado en casi todo el país, pero no lo ha hecho en los lugares clave. En Estambul, por ejemplo, ha vencido su principal rival, el Partido Republicano (CHP), así como en casi todas las provincias del mar Egeo.

Para el AKP, el resultado no es nada positivo. El partido había comunicado públicamente sus planes de redactar una nueva Constitución «civil» que reemplazase a la instaurada por el ejército tras el golpe de 1980. Para poder hacerlo sin necesidad de consultar a una oposición abiertamente hostil, necesitaba obtener al menos 367 de los 550 escaños parlamentarios, o dos tercios de la asamblea. En caso de no lograrlo, aspiraba al menos a obtener 330 escaños, que le permitirían someter la nueva Constitución a referéndum. Pero se ha quedado en apenas 326. Mayoría, insuficiente para sus planes, y que le obligarían a pactar una eventual reforma de la ley básica.

Tampoco es buena noticia para el AKP la subida de la oposición. El CHP, partido laico y de centro-izquierda. ha pasado de poco más de un 20% de votos en 2007 a casi un 26%, incrementando sus escaños de 102 a 135. Baja el ultranacionalista Partido de Acción Nacional (MHP) hasta un 13’ % (poco más de un 1 % respecto a los comicios anteriores), pero eso le supone la pérdida de 18 parlamentarios. No obstante, pendía sobre el partido la incertidumbre después de la dimisión forzosa de diez de sus candidatos, tras la aparición de una serie de vídeos sexuales destinados a dañar su imagen.

En Turquía, la barrera electoral para acceder al parlamento es del 10%, por lo que los líderes del MHP temían que el escándalo produjese un descalabro electoral entre sus votantes —de corte conservador—, que podría haber dejado al partido fuera de la Asamblea. Pero su adecuada gestión de la crisis —que podría haber incluso beneficiado al partido, al ser percibido por muchos como víctima de una sucia maniobra política— les ha permitido limitar los daños.

La sorpresa kurda

La gran sorpresa la han dado los candidatos independientes kurdos e izquierdistas, que han arrasado en las regiones kurdas del sureste del país. Para salvar el problema de la barrera electoral, el Partido Paz y Democracia (BDP), de base kurda (aunque no exclusivamente), había decidido presentar a una serie de candidatos independientes. La estrategia —adoptada también por otros grupos izquierdistas— ha dado resultado, y el número de diputados independientes ha pasado de 20 a 35.

En cuanto al resto de formaciones políticas, ninguna ha logrado alcanzar siquiera un 1% , con la excepción del Partido de la Felicidad (una fuerza islamista surgida, como el AKP, de la escisión del Partido de la Virtud tras su ilegalización en 2001), que ha superado ligeramente esta cifra.

Estos resultados dejan fuera del alcance del AKP la posibilidad de realizar cambios en la estructura política del país, y suponen un revés para los planes de sus líderes: el propio Erdogán había hablado de transformar el actual sistema parlamentario en uno presidencialista, con la intención de presentarse a presidente con poderes mayores que los que tiene el actual jefe del Estado.

No obstante, siguen siendo una excelente marca electoral. El partido continúa gozando de una mayoría absoluta amplia, lo que significa que podrá seguir aprobando leyes ordinarias con margen suficiente sin que la oposición tenga capacidad para impedirlo. Podrán, por ejemplo, poner en marcha los controvertidos filtros de contenidos en internet, que muchos opositores denuncian como el establecimiento efectivo de la censura en la web. Estos filtros —obligatorios para todos los usuarios— serán efectivos desde finales de agosto.

Durante la jornada electoral se produjeron diversos incidentes. El más comentado ha sido la muerte de una anciana en la provincia de Antalya, justo después de votar. Ayse Akin, de 64 años, falleció de un ataque al corazón momentos después de depositar su voto en la urna, lo que ha llevado a algunos comentaristas a catalogarla de «heroína de la democracia turca».

Pero no fue el único suceso del día, que estuvo repleto de anécdotas: en Sanliurfa, uno de los candidatos independientes acabó arrestado por apalear a dos policías tras una discusión. En el distrito de Van, la policía capturó a dos personas que portaban votos falsos a favor de otro candidato independiente, mientras que en la región de Batman tres personas fueron detenidas por intimidar a los votantes de un colegio electoral.