Mursi, a la derecha, junto al presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, y Ban Ki-moon, más a la izquierda - efe
cumbre de los No alineados

Mursi enfurece a la delegación siria al arremeter contra Bashar Al Assad

Los enviados de Damasco abandonan la cumbre tras calificar el presidente egipcio de «obligación moral» apoyar al pueblo sirio en su lucha contra el régimen

paula rosas
corresponsal en el cairo Actualizado:

La delegación siria ha abandonado esta mañana la sala donde se celebra la Cumbre de los Países No Alineados después de que el presidente egipcio, el islamista Mohamed Mursi, arremetiera contra Bashar al Assad y señalara que es una «obligación moral» apoyar al pueblo sirio en su lucha contra el régimen. Mursi ha llegado este jueves a Teherán para participar en este encuentro, la primera visita de un jefe de estado egipcio a Irán desde que ambos países rompieran relaciones hace más de 30 años.

Mursi, que ha propuesto la formación de un grupo de contacto de cuatro países -Irán, Egipto, Arabia Saudí y Turquía- para buscar soluciones a la crisis siria, ha manifestado esta mañana su apoyo «a la lucha de los que piden libertad y justicia en Siria». El presidente egipcio es uno de los primeros productos de las revueltas populares de la primavera árabe, y ha pedido que se apoye «la transferencia de poder a un sistema democrático», que evitara que Siria «cayera en una guerra civil o fuera dividida por enfrentamientos sectarios».

Las palabras del egipcio provocaron que la delegación siria, encabezada por el ministro de Exteriores, Walid al Mualem, abandonara la sala en medio del discurso, según ha dicho el canal de noticias Al Yazira, que está cubriendo el encuentro. En la decimosexta Cumbre de los No Alineados participan los jefes de Estado o titulares de Exteriores de más de 120 países, además de otras 17 naciones observadoras, todo un éxito de convocatoria. También ha asistido el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, quien se ha reunido con las autoridades iraníes para pedirle pruebas de que su programa nuclear tiene exclusivamente fines pacíficos. «Nuestro lema es energía nuclear para todos, y armas nucleares para ninguno», respondió en su discurso de inauguración el ayatolá Ali Jamenei, líder supremo del país.

Equilibrio

Mursi, el primer presidente egipcio que viaja a Irán desde la revolución de 1979, fue recibido ayer por su homólogo Mahmud Ahmadineyad. El islamista egipcio sólo pasará unas horas en Teherán y no está previsto que mantenga ningún encuentro bilateral con altos funcionarios iraníes, aunque su sola presencia ya indica un relativo deshielo de las relaciones entre ambos países. Su viaje al país de los ayatolás ha sido interpretado como una muestra más de la nueva política exterior impulsada por Mursi, que busca más independencia de sus aliados tradicionales, Estados Unidos y Arabia Saudí, y más «equilibrio» en sus interacciones con otros países.

La propuesta de Mursi incluye la creación de un grupo de contacto, que estaría formado por Turquía, Irán, Egipto y Arabia Saudí.

China ha sido el primer país que Mursi ha visitado en su mandato fuera de Oriente Medio y África, algo que se ha interpretado en Pekín como una búsqueda de Egipto de reorientar su política exterior más allá de sus aliados tradicionales, Washington y Riad, y de buscar nuevas inversiones para una economía egipcia en declive.