Una captura de vídeo muestra al asaltante - EFE

El viceprimer ministro turco confirma las ocho detenciones relacionadas con el atentado en Estambul

El número dos del ejecutivo turco, Numan Kurtulmus, anuncia que la Policía está muy cerca de identificar al autor de la masacre en la discoteca «Reina», y que Turquía seguirá con su actividad militar en el norte de Siria

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El viceprimer ministro turco, Numan Kurtulmus, ha confirmado la detención de 8 personas por su presunta vinculación con el atentado perpetrado contra la discoteca «Reina» de Estambul, en la que han perdido la vida 39 personas y 69 han resultados heridas de diversa consideración. Un ataque que ha sido reivindicado este lunes por Daesh. Además, el número dos del ejecutivo turco, ha revelado que la Policía está cerca de poner cara al autor de la masacre.

«El proceso para identificarle culminará rápidamente, gracias a la información que hemos ido recabando de sus huellas dactilares y su apariencia», ha afirmado el viceprimer ministro turco. Las fuerzas policiales turcas investigan células del Daesh de Uzbekistán y Kirguizistán, aunque apuntan que el autor podría venir del noroeste de China. Además, Kurtulmus ha admitido que su intervención en Siria les ha podido poner en el punto de mira de los grupos extremistas. En este sentido, ha anunciado que su país continuará con sus operaciones en el país vecino. Se da la circunstancia de que Daesh ha amenazado en varias ocasiones a Turquía .

En este sentido, Daesh ha reivindicado también este lunes el atentado perpetrado durante una fiesta de Nochevieja en la discoteca «Reina» de Estambul, en el que perdieron la vida 39 personas y 69 resultaron heridas. La organización ha reconocido la autoría del ataque en un comunicado y lo ha enmarcado dentro de su lucha «contra los protectores de la cruz» por los bombardeos contra musulmanes que efectúa Turquía en territorio sirio. «Un heroico soldado del califato atacó una de las discotecas más famosas, donde los cristianos celebraban su fiesta apóstata», reza la nota. En el texto, cuya veracidad no ha podido ser comprobada, se detalla que el terrorista usó granadas y una ametralladora y causó unas 150 víctimas entre muertos y heridos en el club Reina.

Las fuerzas de seguridad turcas han detenido a ocho personas por su presunta vinculación con el atentado, según el periódico turco «Daily Sabah», aunque el responsable material de los hechos sigue huido a pesar de la amplia operación desplegada por las fuerzas de seguridad. Se dio a la fuga y las autoridades turcas aún no han logrado determinar su identidad. Descargó 180 balas antes de abandonar su arma en el local, algo que según el diario HaberTürk, significa que llegó a cambiar seis veces de cartucho. Presuntamente, llegó al barrio de Örtakoy en taxi y caminó cuatro minutos hasta el club, donde abrió fuego contra un guardia jurado para poder acceder al recinto. En medio del caos y pánico que se desató en el club, el autor dejó el arma y su chaqueta en el local antes de darse a la fuga. Sin embargo, la policía no ha encontrado huellas dactilares en sus pertenencias. Actuó de manera «extremadamente profesional» y, por su forma de caminar, parece que habría sufrido en algún momento anterior un disparo en su pierna derecha, explicó Abdullah Agar, especialista en terrorismo, a la cadena CNNTürk.

El PKK, fuera de toda sospecha

Un importante líder del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), Murat Karayilan, ya había asegurado que detrás del ataque no había ningún kurdo. «Condenamos el incidente de Año Nuevo en Estambul», señaló, según el portal kurdo de noticias Rudaw. «Ninguna fuerza ni ningún individuo kurdo está involucrado en este ataque, y éste no ha sido llevado a cabo por nuestra parte», reiteró.

Asimismo, planteó dudas sobre la posibilidad de que el grupo armado Halcones de la Libertad del Kurdistán (TAK), vinculado al PKK, pudiera estar detrás del mismo. Algo que ha quedado descartado después de que Daesh haya reivindicado la autoría de la matanza. Karayilan también trasladó sus condolencias a los familiares de las víctimas y expresó su deseo de una pronta recuperación de los heridos.

Víctimas extranjeras

Entre los 39 fallecidos y 69 heridos hay ciudadanos de varios países de la región, así como de algunos europeos, según la información que están ofreciendo las autoridades turcas y las de los países de origen de las víctimas. En concreto, los medios turcos han dado un último balance citando fuentes oficiales en el que hay once turcos, siete saudíes, cuatro iraquíes, dos indios, dos tunecinos, una israelí, un libanés, un canadiense y un belga muertos.

Estas cifras han sido confirmadas a través de los respectivos gobiernos de estos países, como en el caso de Israel, que ha dado detalles muy concretos sobre la víctima israelí. El Ministerio del Interior de Israel ha confirmado que hay una ciudadana israelí entre las víctimas. Según la prensa local, se trata de Lian Nassar, de 19 años y natural de Tira, en el sur de Israel. Otro israelí de 22 años ha resultado herido en el ataque, según la prensa. Al parecer los dos estaban junto con otras dos jóvenes israelíes más.

Sin embargo, en otros casos hay discrepancias. Así, en cuanto a Líbano, desde Turquía se informa de un libanés fallecido, pero las autoridades libanesas han confirmado ya tres ciudadanos de este país muertos en el ataque. Por otra parte, aunque los medios turcos no recogen ninguna víctima mortal jordana, el Ministerio de Exteriores jordano ha informado de la muerte de tres compatriotas, mientras que cuatro más han resultado heridos. Además, según un responsable del Ministerio citado por la agencia oficial Petra, las autoridades están en contacto con las autoridades turcas para determinar el paradero de jordanos desaparecidos. Las autoridades de Marruecos han confirmado, a su vez, que dos mujeres de su país han muerto y otros cuatro ciudadanos han resultado heridos.

Dos europeos muertos

También figura entre los fallecidos un ciudadano belga, según ha informado el ministro de Exteriores del país, Didier Reynders, en Twitter. Según la prensa local, se trataría de un belga de origen turco. Entretanto, el ministro de Exteriores francés, Jean-Marc Ayrault, ha anunciado la muerte de «una ciudadana francesa, que también tenía la nacionalidad tunecina», en el atentado. Según ha precisado en un comunicado, el marido de la fallecida, de nacionalidad tunecina, también ha fallecido, por lo que se trataría presuntamente de los dos ciudadanos de los que ha informado el Gobierno de Túnez. Previamente, Ayrault había informado de «tres heridos de nacionalidad gala».

El Gobierno alemán también ha confirmado este lunes que dos ciudadanos con residencia en Alemania, al menos una de ellas de nacionalidad alemana y turca, figuran entre las víctimas mortales. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores, Martin Schäfer, ha precisado que ambas víctimas residían en el estado federado de Baviera, en el sur de Alemania y una de ellas poseía las nacionalidades alemana y turca, mientras que la otra sólo tenía la turca. Según el popular «Bild», los dos cuerpos ya han sido entregados a sus familias y serán enterrados hoy en la localidad turca de Sivas. En tanto, otros tres ciudadanos alemanes que resultaron heridos están recibiendo tratamiento médico y su estado no reviste peligro, ha precisado Schäfer en una rueda de prensa rutinaria.

En cuanto a la víctima canadiense, algunos medios informan de que se trataría de un ciudadano canadiense-iraquí, por lo que puede que esté contabilizado en el último balance que han dado los medios turcos.

Turquía ha registrado en el último año varios atentados suicidas reivindicados tanto por Estado Islámico como por el PKK y por el Partido Revolucionario del Pueblo/Frente (DHKP-C), considerados también los dos últimos organizaciones terroristas.