Arabia Saudí tensa sus relaciones con el Líbano

Riad pide a sus ciudadanos que abandonen el país del Cedro después de haberle cortado su ayuda de 4.000 millones de dólares

MARÍA IVERSKI
BEIRUTActualizado:

El Ministerio de Exteriores de Arabia Saudí pidió ayer a los ciudadanos de su país que abandonen el Líbano por razones de seguridad y desaconsejó cualquier viaje a ese Estado por la crisis política que reina entre ambos países. El comunicado emitido por el ministerio aconseja a sus ciudadanos viajar solo en caso de máxima necesidad y extremar todas las precauciones. La medida ha sido igualmente seguida por los Emiratos Árabes quienes han prohibido a sus nacionales el desplazamiento al Líbano y reducido su presencia diplomática en Beirut.

El anuncio de Arabia Saudí coincide con un momento de gran tensión entre los dos estados después de que el Líbano se negase a condenar, en el seno de la Liga Árabe y durante la Organización de la Conferencia Islámica (OCI), los últimos ataques contra la sede de la representación diplomática saudí en Teherán por parte de varios manifestantes. Dichos ataques se produjeron en enero como respuesta a la ejecución en Arabia Saudí del jeque chií Nimr al-Nimr, condenado a muerte por “terrorismo”, y provocaron en ese momento la ruptura de relaciones diplomáticas entre Riad y Teherán.

El desencuentro entre los dos países se ha visto además agudizado con la suspensión la semana pasada de una ayuda económica de 4.000 millones de dólares que el gobierno saudí había concedido al ejército y a las fuerzas de seguridad libanesas, al tiempo que Ryad anunciaba su decisión de revisar sus relaciones diplomáticas con el Líbano. Unas relaciones complicadas por la presencia en el ejecutivo libanés del grupo chií Hizbolá, afín a Irán, y cuyo líder, Hassan Nasralá, no duda en mostrar su postura anti saudí. En un comunicado emitido por Hizbolá, la organización ha afirmado que la interrupción de la ayuda militar de Arabia Saudí se debe en realidad a las presiones económicas surgidas de la guerra en Yemen y al descenso de los ingresos provenientes del petróleo.

Arabia Saudí es una firme aliada de las fuerzas suníes en el Líbano y de los grupos yihadistas que luchan en la guerra siria contra el gobierno mientras que los chiíes de Hizbolá, apoyados por Irán, respaldan al presidente sirio Bashar al Assad.