Pelagia Sayaf madre superiora del convento de Santa Tecla de Malula, dio declaraciones a la prensa
Pelagia Sayaf madre superiora del convento de Santa Tecla de Malula, dio declaraciones a la prensa - EFE
Siria

Siria libera a 150 presas a cambio de las 13 monjas secuestradas

Desde el estallido de la crisis, casi medio millón de cristianos vive como desplazado o ha emigrado al extranjero

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«El Frente Al Nusra nos ha tratado bien, pero nos tuvimos que quitar las cruces porque no era el lugar adecuado para portarlas. Dios no nos ha abandonado en ningún momento», fueron las primeras declaraciones de Pelagia Sayaf, madre superiora del convento de Santa Tecla de Malula que, junto a doce de sus hermanas y tres ayudantes del orfanato en el que prestaban asistencia, fueron liberadas anoche por el Frente Al Nusra, brazo de Al Qaeda en Siria. Las religiosas llegaron al puesto fronterizo entre Siria y Líbano de Judaiyat Yabus después de cuatro meses de cautiverio y, según la televisión siria, su liberación se produjo a cambio de la puesta en libertad de 150 prisioneras de las cárceles del régimen.

Desde el estallido de la crisis casi medio millón de cristianos vive como desplazado o ha emigrado al extranjero, según los datos del patriarcado greco-melquita de Antioquía, Alejandría y Jerusalén encabezado por Gregorio III Lahan. El golpe más simbólico contra la comunidad fue el asalto de Malula, cuna del arameo, por parte de los grupos armados de la oposición en septiembre. Hasta este momento las fuerzas de seguridad han sido incapaces de recuperar el control de la aldea.

Los cristianos en Siria (ortodoxos, siríacos, maronitas, católicos de rito armenio…) representan el diez por ciento de la población y la jerarquía intenta mantenerse neutral en un conflicto que les ha golpeado de forma directa, especialmente tras la irrupción de los grupos extremistas vinculados a Al Qaeda (AQ) como el Frente Al Nusra o el Estado Islámico de Irak y Levante (EIIL).

En los tres años de guerra que se cumplen estos días seis religiosos han sido asesinados y, tras la liberación de las monjas, cuatro permanecen secuestrados, entre ellos el obispo metropolitano de Alepo y Alejandría, Bulos Yaziji, y el siriaco ortodoxo de Alepo, Yuhanna Ibrahim, capturados por un grupo armado cuando viajaban en coche cerca de la frontera con Turquía a comienzos del año pasado.