Ejecutado por traición Jang Song-thaek, el tío del joven dictador de Corea del Norte
Jang Song-thaek, poco antes de ser ejecutado en Corea del Norte - reuters

Ejecutado por traición Jang Song-thaek, el tío del joven dictador de Corea del Norte

El tío y mentor del actual líder norcoreano fue humillado públicamente y acusado, entre otros muchos crímenes, de tramar un golpe de Estado

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Purgado por corrupción, este jueves fue ejecutado Jang Song-thaek, exnúmero dos de Corea del Norte y tío de su joven dictador, Kim Jong-un. Según informa la agencia estatal de noticias KCNA, fue ajusticiado después de que un tribunal especial militar lo condenara a muerte por traición. Con especial saña, el despacho de la KCNA asegura que «el acusado es el traidor de todos los tiempos contra la nación que perpetró actos contrarrevolucionarios y contra el Partido en un intento de derribar el liderazgo de nuestro sistema socialista».

Además de llamarlo «escoria humana» y de ser «peor que un perro», lo culpa de haber traicionado la confianza del fundador de Corea del Norte, Kim Il-sung, con cuya hija llegó a casarse, y de su hijo y padre del actual dictador, el difunto «Querido Líder» Kim Jong-il, quien también lo purgó en 2004 pero no lo llevó al paredón. A tenor de la KCNA, Jang Song-thaek «no se atrevió a levantar la cabeza cuando Kim Il-sung y Kim Jong-il estaban vivos», pero «empezó a mostrar su verdadero rostro, pensando que era el momento justo para alcanzar su salvaje ambición, en el giro histórico en que la generación de la revolución fue reemplazada». Es decir, cuando el «Querido Líder» nombró heredero a su hijo, Kim Jong-un, un año antes de fallecer en diciembre de 2011.

De hecho, el despacho de la KCNA recuerda que «cuando Kim Jong-un fue elegido vicepresidente de la Comisión Militar Central del Partido de los Trabajadores de acuerdo con la voluntad unánime de todos sus miembros, todos los participantes estallaron en gritos entusiastas que sacudieron la sala de conferencias, pero él (Jang Song-thaek) se comportó de forma arrogante e insolente mientras permanecía de pie en contra de su voluntad y aplaudiendo sin ganas, desatando un creciente resentimiento entre los trabajadores y el pueblo».

La purga podría continuar porque, según la propaganda del régimen, dirigía «un grupo de reaccionarios para derribar la jefatura del Partido y el Estado». Entre ellos había «indeseables y elementos extraños que habían sido cesados de sus cargos y severamente castigados por desobedecer las órdenes de Kim Jong-il, pero que se habían postrado ante él (Jang Song-thaek) para trabajar en un departamento del Comité Central del Partido de los Trabajadores de forma astuta».

Condenado por «intento de subversión», un delito castigado con la muerte en al artículo 60 del Código Criminal de Corea del Norte, Jang Song-thaek podría haber sido fusilado con una ametralladora, según explicó en Seúl a la agencia estatal surcoreana Yonhap el diputado Seo Sang-kee, responsable del Comité de Inteligencia del Parlamento. A tenor de los servicios secretos surcoreanos, el mismo destino habrían corrido sus dos colaboradores recientemente fusilados.

Número dos del régimen

Casado con Kim Kyung-hui, la hermana menor del «Querido Líder», Jang Song-thaek tenía 67 años, era el vicepresidente de la todopoderosa Comisión Militar Central, el máximo órgano de poder en Corea del Norte, y había allanado el camino de la sucesión para su sobrino entre la cúpula de generales octogenarios que controlan el Ejército. Considerado un «reformista» económico en un régimen tan anacrónico e inmovilista como el de Pyongyang, los expertos creen que venía tutelando a Kim Jong-un y cumpliendo para él importantes misiones en China, con cuyas autoridades negoció en agosto del año pasado la apertura de nuevas zonas comerciales especiales en la frontera.

Nacido el 2 de febrero de 1946 en Kagwon-do, Jang Song-thaek estudió en Moscú entre 1968 y 1972 y, a su vuelta, se casó con la hija del entonces presidente Kim Il-sung. Con ella tuvo una hija que estudiaba en París y se suicidó cuando se negó a volver a Pyongyang porque no quería abandonar a su novio. Tras ocupar distintos altos cargos en el Partido de los Trabajadores y en la seguridad nacional, cayó en desgracia en 2004, a tenor del testimonio de destacados desertores. Dos años después, reapareció en un viaje de Kim Jong-il a China y volvió a ganarse su confianza hasta el punto de postularse como su sucesor o, al menos, como regente en la sombra una vez que el joven Kim Jong-un hubiera tomado el poder.

Para facilitar la sucesión, el «Querido Líder» Kim Jong-il también nombró general a su hermana Kyong-hui. Junto a su heredero, Kim Jong-un, y su marido Jang Song-thaek, formaban un triunvirato frente a la cúpula militar del régimen. En agosto del año pasado, Kim Jong-un ya cesó por sorpresa al jefe del Estado Mayor del Ejército, el vicemariscal Ri Yong-ho, para afianzar su poder, que ahora pretender fortalecer aún más con la ejecución de su tío.