¿Defiende el islam la mutilación genital femenina?
La exmodelo somalí Waris Dirie, víctima de la ablación y activista mundial para la erradicación de esa práctica - abc

¿Defiende el islam la mutilación genital femenina?

La práctica está extendida en muchas sociedades musulmanas, pero la mayoría de los teólogos mahometanos considera que es contraria al Corán

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El aumento de la población musulmana en Europa ha coincidido con un incremento de casos de mutilación genital de niñas, que algunos consideran justificados o fomentados por el islam. Algunas ONG denuncian que medio millón de mujeres y niñas han sufrido la ablación del clítoris en Europa a manos de curanderas o, de modo clandestino, en centros sanitarios. Las estadísticas difundidas por organismos de la ONU recuerdan que la práctica de la ablación afecta a, al menos, 120 millones de mujeres en el mundo. Cada año, tres millones de niñas sufren la mutilación -en lo que se entiende como un rito de iniciación en la vida adulta- , una práctica que tiende a afectar a niñas cada vez más pequeñas para evitar su oposición.

Los 28 países donde el problema se agudiza se concentran en el África negra, Oriente Próximo y Asia, en sociedades muy tradicionales o musulmanas. Los expertos subrayan un denominador común: la persistencia del viejo sistema de dominación patriarcal. La ablación del clítoris busca reducir o eliminar la posibilidad de que las mujeres sientan placer sexual, para asegurar que las jóvenes lleguen vírgenes al matrimonio y eviten una supuesta promiscuidad.

Muchos padres se refugian en las normas religiosas mahometanas para justificar la ablación, pero en el Corán no existe ninguna referencia que la justifique. Los pocos teólogos musulmanes que defienden hoy esa práctica se refieren a una larga tradición, y a un «hadiz» o dicho de Mahoma, que no existe en algunas ediciones canónicas. En dicho texto, que tiene además más de una versión, el profeta habría aconsejado a una mujer de Medina dedicada a la práctica de la circuncisión femenina: «Cuando circuncides a una mujer no cortes demasiado de su miembro, para que tenga la cara más luminosa y sea más amistosa con su marido».

Según algunos estudiosos, la práctica de la mutilación genital femenina es muy anterior al islam. Algunos sitúan su origen en el antiguo Egipto. De hecho, la mutilación más agresiva, la «infibulación», se denomina también «circuncisión faraónica». Es probable que las sociedades primitivas que recibieron el Corán tratasen enseguida de rebuscar en la nueva religión argumentos o dichos para justificar tradiciones culturales anteriores. La falta de una autoridad doctrinal única y continuada en el islam ha contribuido también a difundir el mito.