Niños en formación
Niños en formación

Campamentos de verano que imitan la guerra en Gaza

La Yihad Islámica y Hamás instruyen a los menores en el combate y el secuestro de soldados israelíes

Actualizado:

Dos adolescentes vestidos con los colores de la Yihad Islámica simulan la captura de un pequeño en uniforme isralí. Los campamentos de verano de los movimientos radicales inculcan a los niños de Gaza los rudimentos de la «resistencia», mientras sus mayores se esfuerzan en preservar la tregua con Israel.

En Rafah, en el sur de la franja de Gaza, un centenar de niños palestinos de menos de 16 años aprenden bajo la dirección de los instructores del brazo armado del movimiento, las Brigadas de Al Quds, a desmontar kalachnikovs, avanzar en túneles, saltar obstáculos y neumáticos en llamas, o arrastrarse por debajo del alambre de púas en la arena caliente, en medio de explosiones.

«Cuando sea mayor, me convertiré en un combatiente de las Brigadas de Al Quds y secuestraré a soldados israelíes», proclama Ezz, de 12 años, que interpreta al soldado israelí capturado por los aprendices de guerrilleros en una colina de arena, alumno de la escuela de la ONU para los refugiados palestinos UNRWA.

«Seré un combatiente de las Brigadas de Al Quds y secuestraré a soldados israelíes«Aprendemos a luchar para estar preparados el día en que resistamos al enemigo sionista que ocupa nuestra tierra y nos mata», explica Oussama, uno de sus camaradas equipados con Kalachnikovs.

El responsable de la formación militar, Abou Khaled, insiste en que se trata de un «campamento de recreo scout con ejercicios de combate y de fuerza».

Instructor de las Brigadas de Al Quds, Abou Khaled, encapuchado, asegura ver en estos niños a los «soldados del futuro» y precisa que su hijo mayor participa en este campamento de verano que dura dos semanas.

«Queremos inculcarles la necesidad de secuestrar a soldados para no olvidar a nuestros prisioneros», indica en referencia a la captura de militares israelíes para intercambiarlos con presos palestinos.

Otro instructor, Abou Mohammad, subraya que «no se necesitan niños para hacer frente al enemigo. Pero les entrenamos para luchar, a hacer frente al peligro y al miedo a los bombardeos y las explosiones».

Hamas, en el poder en Gaza, abrió este domingo sus campamentos de verano en los que durante un mes entrenan unos 100.000 alumnos de ambos sexos, de 10 a 21 años.

Los campamentos «están consagrados a la creación y a la diversión, además de tener un aspecto educativo, religioso moral y nacional, en particular en lo que concierne a Jerusalén, el derecho al retorno de los refugiados y los prisioneros», precisa Moussa al-Samak, un organizador.

Según Mohammad al-Chawa, monitor en una de estas colonias de vaciones en el campo de refugiados de Chati, el objetivo es «la diversión, la educación y el aprendizaje de las artes marciales rudimentarias».

Críticas desde el anonimato

Un psicólogo de Gaza deplora desde el anonimato la participación de niños en ejercicios militares que «suponen un peligro para su vida y contravienen las normas internacionales de protección de la infancia».

Critica a «ciertos movimientos de querer decir, al entrenar a los niños en el combate, que resisten siempre a la ocupación».

De hecho, según testigos, las fuerzas de la seguridad nacional del Gobierno de Hamas se han desplegado a lo largo de la frontera con Israel tras el alto el fuego que concluyó en noviembre.

Su principal misión, afirman los medios, es impedir que grupúsculos salafistas rompan la tregua disparando cohetes sobre Israel, informaciones categóricamente desmentidas por los responsables de Hamás.

Los «Juegos de verano» de la ONU

Cada verano después de que Hamas tomara el control en Gaza en junio de 2007, el territorio palestino se convierte en el teatro de una competición entre los campamentos de verano de los movimientos islamistas y los del UNRWA. En 2012 la agencia de la ONU, sacudida por una crisis presupuestaria, tuvo que anular sus «Juegos de verano» a los que asistían 250.000 jóvenes.

El 15 de junio relanzó sus actividades estivales con un formato más modesto para 150.000 niños hasta el 4 de julio, gracias a una donación de Finlandia, señala en un comunicado.

Según la UNRWA, sus juegos al aire libre - fútbol, concurso de cometas, etc- representan un «respiro muy necesario en este rudo entorno y tienen un valor terapéutico para los niños que viven bajo un bloqueo paralizante y marcados por la pobreza y la violencia».