Los secuestros de las FARC ponen en peligro el proceso de paz en Colombia
Humberto de la Calle, jefe del equipo negociador del Gobierno, llega este jueves al nuevo ciclo de las conversaciones de paz en La Habana - efe

Los secuestros de las FARC ponen en peligro el proceso de paz en Colombia

En menos de una semana, la guerrilla que negocia en Cuba ha capturado a dos policías y tres contratistas del sector petrolero. El Ejército ha liberado a los últimos

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Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), primera guerrilla del país con más de 8.000 hombres, supieron desestabilizar al Gobierno y lo tocaron donde más les duele. Hace una semana secuestraron a dos policías —Víctor Alfonso González Ramírez y Cristian Camilo Yate Sánchez—, lo que revivió el tema del intercambio humanitario, es decir, canjear uniformados por rebeldes presos.

Hace más de una década, cuando se rompió el anterior proceso, las FARC tenían a 500 uniformados en su poder y a varios civiles. Fue su gran mecanismo de presión. Muchos murieron en cautiverio, otros fueron liberados en espectaculares operaciones como la candidata presidencial Ingrid Betancourt. Poco a poco las FARC han empezado a engrosar su botín de guerra: en menos de una semana han secuestrado a cinco personas.

Ultimátum del Gobierno

Sin embargo, cuando ambas partes se sentaron en la mesa, en octubre pasado, la regla del juego fue clara: negociarían en medio del conflicto. «Nos reservamos el derecho a capturar como prisioneros a los miembros de la fuerza pública que se han rendido en combate», dijo «Iván Márquez», líder negociador de las FARC. El guerrillero hizo oídos sordos al ultimátum del jefe negociador del Gobierno, el exvicepresidente Humberto de la Calle.

«Vamos a La Habana —dijo poco antes de tomar su avión hacia la isla y reanudar las conversaciones— para terminar el conflicto, que es lo que pactamos. Y si no es así, que nos lo digan de una vez para no hacerle perder el tiempo al Gobierno y a los colombianos», dijo De la Calle.

Sin confirmación

Luciano Marín Arango, alias «Iván Márquez», atizó aún más el fuego. En rueda de prensa desde La Habana, Márquez dijo no tener confirmación de que hubiera sido su grupo. «Habrá que esperar cuál es el planteamiento del bloque guerrillero que ejecutó tal acción, nosotros no tenemos un informe oficial en torno al hecho, si son o no son las FARC», matizó.

Márquez tiene forma de protegerse: hace una semana el otro grupo guerrillero, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), se atribuyó el secuestro de seis personas, entre ellas tres extranjeros. Por eso insistió en un punto que el Gobierno ha rechazado de plano: hacer una asamblea constituyente que reforme la Constitución política de 1991 para que ellos puedan participar en la política, entre otros beneficios.

«El único camino hacia la paz es una asamblea constituyente, pese a lo que dice el Gobierno», aseguró «Iván Márquez» y agregó que al país no le conviene que el Gobierno empiece a buscar una excusa como ésta del secuestro para romper los diálogos. «Cada día se ve más necesario buscar un alto el fuego bilateral y convenir un tratado de regularización de la guerra», resaltó Márquez.

La guerrilla insiste en el alto el fuego bilateral y la convocatoria de la asamblea constituyente

El Gobierno se niega de plano a un alto el fuego bilateral y a la asamblea constituyente. Mientras tanto, las FARC provocan y duro. A pesar de que se comprometieron a no secuestrar civiles, el miércoles se supo que tres contratistas de dos empresas que trabajan con la Petrolera Gran Tierra, fueron secuestrados por tres hombres, según un testigo, que se presentaron como integrantes de las FARC. El Ejército los rescató un día después.

Habrá que ver qué pasa. El Gobierno puso de plazo noviembre de 2013 para lograr algo en estos diálogos.