Julio César era uno de los hijos bastardos del Emperador del Sacro Imperio Germánico Rodolfo II, su favorito y el más perturbado

Julio César de Austria: el descuartizador

Desde una edad temprana, el hijo bastardo de Rodolfo II mostró un carácter perturbado con tendencias sádicas

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Julio César era uno de los hijos bastardos del Emperador del Sacro Imperio Germánico Rodolfo II. Desde una edad temprana, el joven mostró un carácter perturbado con tendencias sádicas y en una de sus frecuentes salidas nocturnas, dio muestras de su brutalidad asesinando a golpes a uno de sus sirvientes.

A raíz de aquello, Rodolfo II internó a su hijo en el monasterio cartujano de Gaming, en Austria. Pero Julio César se marchó en cuanto quiso, empezando a acosar a la hija de un barbero, Marketa Pichlerová.

El bastardo real, cada vez más desquiciado y alcoholizado, comenzó a maltratar a Marketa y, una noche de 1607, la cuchilló y arrojó su cuerpo inconsciente por la ventana creyéndola muerta. Pero Marketa cayó en una pila de basura y salvó su vida, cuando se recuperó, quiso esconderse de él pero no pudo.

El 17 de febrero de 1608, Marketa volvió al castillo de los Rosenberg y Julio César de Austria comenzó a descuartizar a su amante en vida. Le cortó la cabeza y las orejas, le hizo saltar los dientes y le fraccionó el cráneo hasta el punto de que hubo que enterrarla hecha pedazos dentro del ataúd.