Es necesario ser amable y comprensivo con el otro ya que ha recibido una noticia dolorasa e inesperada como es la ruptura con el ser amado
Es necesario ser amable y comprensivo con el otro ya que ha recibido una noticia dolorasa e inesperada como es la ruptura con el ser amado - fotolia

¿Cómo decir a tu pareja «ya no te quiero»?

Dos psicólogas de pareja aconsejan cómo iniciar la conversación, qué actitud mantener y qué lenguaje utilizar

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A cualquier pareja le puede ocurrir que un buen día uno de los dos se dé cuenta que está desenamorado. Sí, que ya no quiere a la persona con la que comparte un proyecto de vida, con la que se había comprometido o con la que había decidido con toda firmeza y certeza que fuera el compañero/a para el resto de la vida. A veces se deja de amar. Es un episodio muy doloroso en la vida tanto para el que lo siente y, por honestidad, lo tiene que comunicar a su pareja, como para la pareja que recibe esa noticia lamentable y probablemente inesperada.

No es tan fácil decir «ya no te quiero». Antes debe haber existido una reflexión calmada. Una meditación que ha llevado a esa persona darse cuenta de que la relación se vive con cierta angustia; que los valores, proyectos y metas no son compartidos; que existe cierta sensación de saturación... Desde luego, nunca es buen momento para hacérselo llegar al otro, pero se trata de ser responsable y honesto en lo que empezó como una relación feliz y con quien se ha querido.

¿Qué actitud mantener?

A la hora de comunicar tan dolorosa noticia «es muy importante mantener una actitud sincera, firme y de escucha activa. Tratando de que la conversación se realice cara a cara y sin rodeos. Eso denota respeto hacia ambas partes», aconseja María Beatriz Pereira, psicóloga clínica de adultos de Isep Clínic Barcelona.

Tres son los ingredientes que no deben faltar en esa conversación que no deja de ser una triste sorpresa para el otro miembro de la pareja. Mila Cahue,Centro de Psicología Álava Reyes, los enumera: «El primero, convencimiento, para transmitir seguridad y reflexión en lo que se está diciendo. El segundo, empatía para saber ponerse en el lugar de la otra persona que está recibiendo una noticia desagradable. Y el tercero, escuchar sin personalizar todo lo que se pueda oír».

«Hay que dejar que hable y escucharle»No hay que caer ante los posibles reproches o críticas que plantee la pareja al conocer la noticia. «Hay que dejar que hable y escucharle, pero manteniendo la decisión tomada», dice Pereira. No se debe entrar en contestar ni defenderse de ninguno de esos reproches, en cierto modo hasta hay que comprenderlos con cierta humildad.

Si el otro miembro de la pareja no acepta la situación, es imprescindible mantener la decisión inicial, sin caer en chantajes emocionales o en dar una última oportunidad. Por eso, es tan importante meditar muy bien la decisión.

¿Qué lenguaje utilizar?

¿Cómo enviar el mensaje?

No ofrecer comentarios con esperanzas, sino neutros («no te quiero como pareja pero el camino recorrido contigo ha enriquecido mi vida en muchos aspectos»). Según Beatriz Pereira, «no hay que sacar clichés del tipo "no eres tú, soy yo". Tampoco echarle la culpa al otro ni herirlo con insultos».

¿Se puede ser amigos tras la ruptura?

Ambas psicólogas coinciden: se puede ser amigo de la ex pareja con el paso del tiempo, pero no de forma inmediata tras la ruptura. Cada uno debe realizar su duelo por separado. Debe ser una decisión compartida por los dos.

Hay que entender que quien recibe la desagradable noticia todavía puede sentirse pareja «y no ha templado sus sentimientos hasta que esté en la distancia que requiere la amistad», explica Cahue.

¿Cuándo es momento de solucionar asuntos compartidos?

La custodia de los hijos, quién se queda con la casa o con el coche... son cuestiones importantísimas en la pareja que acaba de romper. Sin duda, en el momento de la conversación para decir al otro que no se le quiere no conviene entrar en estos asuntos. Sin embargo, por cuestinoes legales, emocionales y morales con los hijos hay que ponerse en marcha cuanto antes para resolverlo. «Lo mejor es resolverlo de mutuo acuerdo», aconseja Beatriz Pereira.

«Y por partes —dice Mila Cahue—. Primero, la situación real de la pareja: en este caso, que ha dejado de existir como tal. Cuando se haya podido asumir, entonces se hablará de cada paso en su momento, pero no todos a la vez».