nueva legislatura

La subida del IRPF aportará el 85% de la recaudación extra

La deducción en la compra de la vivienda habitual se aplicará con carácter retroactivo desde enero de 2011

MADRID Actualizado:

El Gobierno ha optado por achicar el déficit con una muy notable subida temporal de impuestos cuyos efectos se harán notar en los bolsillos de los contribuyentes hasta mediados de 2014, cuando se presente la declarción de la renta del año anterior. A partir de 12.000 euros de ingresos brutos, todos los tramos del IRPF se ven afectados por aumentos que van desde 0,75 puntos en las rentas más bajas hasta 7 puntos porcentuales en las de aquellos afortunados que obtienen cada año más del 300.000 euros. La fiscalidad de las rentas del trabajo se alinea con ello entre las más elevadas de la zona euro. Durante los dos próximos años, los perceptores de rentas de capital soportarán gravámenes entre 2 y 6 puntos superiores y los propietarios de 25 millones de inmuebles padecerán un recargo del tipo que se les aplica en el IBI que puede llegar hasta los 10 puntos.

La subida sorpresa de impuestos permitirá al Estado recaudar el próximo año 6.275 millones adicionales. De ellos, 4.111 millones saldrán de las rentas del trabajo, mientras obtendrá 1.247 millones extra por el aumento del gravamen de los rendimientos del capital que se declaran a través del IRPF. Otros 918 millones procederán de un incremento del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) y unos 200 millones de euros saldrán de la supresión de las deducciones del gasóleo profesional. Es el Estado el que sube impuestos, pero una parte de los fondos recaudados irá a financiar gastos territoriales a través del sistema de financiación autonómica y municipal.

El ministro de Economía, Luis de Guindos, explicó que el Gobierno se ha inclinado por modificar el IRPF en el tramo estatal -que aportará el 85% del aumento de recaudación- y ha dejado sin tocar el IVA por considerar que el impuesto ahora incrementado permite una mayor equidad en su aplicación.

El ajuste podría no haber hecho más que empezar: las comunidades tendrán la opción de revisar la parte del IRPF sobre la que tienen competencias.

El 'paquete' fiscal aprobado por el Consejo de Ministros incorpora de nuevo la deducción por la compra de la vivienda habitual, con la novedad de que se aplicará con carácter retroactivo a 1 de enero de 2011. Las escasas adquisiciones que se realizaron durante el año que termina se verán beneficiadas con la desgravación que en su día no obtuvieron. Son, del conjunto de los contribuyentes, los únicos favorecidos por las nuevas medidas.

Las nóminas, en febrero

La gran mayoría empezará a notar desde comienzos del año la merma de ingresos que le supondrá el ajuste. En el caso de los asalariados, las retenciones correspondientes a los nuevos tipos se aplicarán a partir de febrero, para dar tiempo a las empresas a realizar las modificaciones en las nóminas. En las rentas de capital, el nuevo gravamen afectará a los dividendos percibidos y a la rentabilidad de los depósitos desde el primer momento. Será un nuevo elemento a considerar en la estrategia de las empresas que diversifican la retribución al accionista, y supondrá un nuevo obstáculo a superar por las entidades financieras en su pugna por la captación de depósitos.

En el IRPF, una persona soltera sin hijos que ingresa 16.000 euros al año pagará 53,86 euros más en el IRPF, comentó el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que luego pasó a mencionar el caso un sueldo bruto de 30.000 euros, cuya carga fiscal extra será de 248,88 euros anuales.

Pero en el tramo de 45.000 a 70.000 euros, el incremento de cuota estará entre 606 y 1.471 euros. Una pareja con dos hijos que haga declaración conjunta e ingresen entre ambos entre 30.000 y 45.000 euros verá aumentada su aportación al fisco entre 151,81 y 475,48 euros.

La subida del IBI, que también tiene carácter excepcional y se aplicará durante los ejercicios 2012 y 2013 a 25 millones de inmuebles, se destinará a que las entidades locales puedan garantizar la estabilidad presupuestaria.

Quedan excluidas del incremento la mitad de las viviendas de menor valor de cada municipio, siempre que sus valores catastrales hayan sido actualizados después de 2001, y también aquellas cuyo valor catastral haya sido revisado en los años en que alcanzaban un importe más elevado, en el periodo 2005-2007. El incremento es progresivo, del 4%, el 6% y el 10%, de manera que, a mayor antigüedad, mayor subida.

Una vivienda con un valor de mercado de 150.000 euros con valor catastral revisado antes de 2002 pasará de pagar 150 euros a 165 euros, pero si se hubiera producido una revisión posterior, la reforma no supondrá aumento de la cuota. Para una vivienda de 300.000 euros de valor de mercado, no revisada después de esa fecha, el incremento de cuota sería de 30 euros, al pasar de 300 a 330 euros. Pero si el valor catastral hubiera sido modificado entre 2002 y 2005, el gravamen aumentaría en unos 25 euros.

En resumen, el grueso de recaudación extra lo aportarán los 18,2 millones de inmuebles de 4.158 municipios que no han sufrido revisión catastral después de 2002, a cuyos inmuebles se aplicará el incremento del 10%, y cuya contribución adicional ascenderá a 665 millones de euros.

Unos 4,8 millones de municipios como Madrid, Málaga, Oviedo, Segovia, Zamora, Burgos, Gijón, Soria o Mérida, entre otros, con estimación catastral de los años 2009 en adelante, soportarán un incremento del 4%, y realizarán una aportación de 200 millones en total.