Los siete miembros de la Mesa de la Asamblea: de izq. a dcha., Encarnación Moya (PSOE), José Ignacio Arias (Vox), Paloma Adrados (PP), Juan Trinidad (Cs), Diego Cruz (PSOE), María Eugenia Carballeda (PP) y Esther Ruiz (Cs)
Los siete miembros de la Mesa de la Asamblea: de izq. a dcha., Encarnación Moya (PSOE), José Ignacio Arias (Vox), Paloma Adrados (PP), Juan Trinidad (Cs), Diego Cruz (PSOE), María Eugenia Carballeda (PP) y Esther Ruiz (Cs) - JAIME GARCÍA

Así es la nueva Mesa de la Asamblea, con 5 de sus 7 puestos de PP, Cs o Vox

Suspense hasta el final en la votación para constituir la Asamblea de Madrid

MADRIDActualizado:

Un 70 por ciento de los puestos de la Mesa de la Asamblea se los ha quedado el bloque conservador: dos el PP, dos Ciudadanos y uno Vox. Sólo el PSOE se ha hecho un hueco en este organismo, obteniendo otros dos cargos. Ni Más Madrid ni Unidas Podemos consiguieron un espacio que les de visibilidad en la dirección del Parlamento regional.

Con suspense hasta el final –el acuerdo no estaba cerrado cuando entraron en el hemiciclo los últimos doce diputados, los de Vox–, todas las miradas se iban posando en las caras de los portavoces: Ignacio Aguado (Cs) estuvo serio y muy concentrado; Errejón no despegaba la vista de su móvil, en el que tecleaba mensajes continuamente. La votación del presidente acabó sin sorpresas: Juan Trinidad (Cs) ocupará el puesto este mandato. Era el primer indicio de que el acuerdo a tres bandas era una realidad, puesto que logró el cargo con los 68 votos unidos de PP, Cs y Vox.

El papel azul

A la hora de elegir a los tres vicepresidentes, el procedimiento marca que se haga en una única votación, donde cada diputado escribe en un papel azul un nombre y resultan elegidos los tres más votados. Aquí es posible hacer todo tipo de combinaciones con los 132 votos de la Cámara regional, y es muy difícil predecir los resultados.

Por eso ocurrió que el candidato del PSOE, Diego Cruz, fue elegido vicepresidente segundo con 34 votos: su partido desvió tres hacia la candidata de Más Madrid, Clara Ramas, en un intento de que empatara con Vox –lo que obligaría a dar el cargo a quien más votos hubiera tenido en las elecciones–. «Era una estrategia para que el cargo se lo quedara Más Madrid y no Vox, pero no nos salió», confesaban más tarde.

Los doce diputados de Vox fueron los últimos en entrar al pleno, el acuerdo seguía sin cerrarse

De hecho, el préstamo supuso que el diputado Cruz (34 votos) fuera el segundo más votado, y no el primero, puesto que ocupó la popular Paloma Adrados (35). La tercera vicepresidencia (con 33 votos) la ocupa José Ignacio Arias, de Vox, gracias a una carambola política: 21 votos de Cs se fueron al PP y 21 del PP a Vox. Esto le permitió a la formación naranja presumir de no haber votado al partido de Abasca.

Las secretarías primera y segunda se las repartieron entre PP (María Eugenia Carballedo) y PSOE (Encarnación Moya). Y la tercera, con apoyo de nuevo de todos los partidos de la derecha, fue para Esther Ruiz, de Ciudadanos. La formación naranja consigue así todo lo que pidió: la presidencia y otro cargo más en la Mesa.