La loca Academia de Policía de Carmena

La alcaldesa tiene parados el ascenso y el nuevo ingreso de casi 300 agentes para que no los forme Interior

MadridActualizado:

La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y su concejal de Seguridad, Javier Barbero, tienen otro frente más abierto (el enésimo) en la Policía Municipal. El Gobierno local no quiere que sus nuevos agentes y los que están pendientes del curso práctico de ascenso y que ya tienen la oposición superada se formen en la Academia de Ávila. El convenio firmado entre la Comunidad de Madrid y el Ministerio del Interior establece que los agentes locales deben realizar la segunda fase de su aprendizaje, eminentemente práctico, en el complejo abulense, regido por la Policía Nacional. Pues el equipo de Ahora Madrid se niega a que sea así, esgrimiendo, que supone un coste de 300.000 euros en dietas. Sin embargo, distintas fuentes señalan a una causa meramente política: Carmena y los suyos no quieren que los municipales de la capital se formen en manos del CNP, Cuerpo al que asimilan con el Partido Popular.

Hace aproximadamente un mes, la Asamblea de Madrid, a instancias de Ciudadanos, votó para la derogación del acuerdo entre Comunidad e Interior. Podemos y PSOE apoyaron al partido naranja, con lo que el PP se quedó solo, en minoría. Como ya informó ABC, las administraciones regional y central acordaron que la Academia de Policía Local de la Comunidad, en Valdelatas, fuera la nueva sede de las Unidades de Intervención Policial (UIP) o «antidisturbios»; a cambio, las funciones de formación que se llevaban a cabo en la Academia se realizarían en la de Ávila, que la lleva el CNP. Pese al rodillo de la Asamblea, el Consejo de Gobierno de Cristina Cifuentes se resiste a dar un paso atrás con respecto al mencionado convenio.

Esto ha sido aprovechado por Carmena para enrocarse y negarse a que sus agentes prosigan el curso práctico en Ávila. El resultado: las promociones y los nuevos accesos están paralizados desde octubre, y parece que así va a seguir el asunto, pese a la alerta por amenaza yihadista en Madrid.

Los afectados son cerca de 300 uniformados que ya tienen aprobada su oposición: 162 agentes de nuevo ingreso; 46 cabos; 42 sargentos; 8 suboficiales; 9 oficiales y 9 subinspectores. Se da la circunstancia de que entre estos últimos, que deberían haber empezado el curso en octubre, se encuentra Francisco Caletrio, actualmente en funciones de inspector jefe del Cuerpo y, por tanto, responsable policial desde la época de Ana Botella; en el momento en que inicie su formación, deberá abandonar la jefatura y ser sustituido. En el caso de los subinspectores y oficiales no debería haber problema, porque su curso se realiza en las dependencias policiales de Carabanchel, que también gestiona el CNP. Otra opción es realizar las prácticas en el Centro Integral de Formación en Seguridad y Emergencias (Cifse) del Ayuntamiento, pero Cifuentes no quiere homologar ese plan de formación. «Tampoco ella desea que los policías de Madrid sean preparados por Podemos», añaden nuestras fuentes.

Barbero ha remitido una carta a la Comunidad y busca apoyos de distintas policías locales y se plantea pedir la homologación del Cifse a otras comunidades autónomas. Todo un brindis al sol, y la casa sin barrer.