Ignacio González, un hombre a la sombra de Aguirre

En 2012 se cansó de ser la figura «maquiavélica» que movía en un segundo plano los hilos de la Comunidad de Madrid y dio un paso al frente

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Ignacio González (Madrid, 1960) fue siempre el gran «muñidor» de la política de Esperanza Aguirre. Un profundo conocedor de las «cañerías» del Gobierno regional. En la Puerta del Sol se le conocía como «el hombre que se lo lee todo». Y es que no había un papel que acabara en el despacho de la presidenta que no pasara antes por sus manos. «Ya le puedes pasar un bodrio, o un documento farragoso, que se lo empapa hasta que lo entiende», comentaba un exmiembro del Ejecutivo madrileño.

Como político, Ignacio González fue siempre un hombre que se manejaba mejor en los espacios cortos y que en 2012 se cansó de ser la figura «maquiavélica» que movía en la sombra los hilos de la Comunidad de Madrid. Dio un paso al frente y se convirtió en el presidente de la región.

González acredita una carrera política casi siempre vinculada con su predecesora Aguirre. Empezó con ella en el ayuntamiento de Madrid en 1984 y fue su subsecretario en el Ministerio de Cultura. Mientras su jefa se encargó del Senado trabajó con Javier Arenas en el Ministerio de Administraciones Públicas en la creación de la 'ventanilla única', y con Ángel Acebes en Interior como secretario de Estado de Inmigración. Pero cuando en 2003 Aguirre se instala en la Casa de Correos de la Puerta del Sol, sede del Gobierno regional, allá se fue González.

Vicepresidente desde el minuto uno, ha acumulado cargo tras cargo. Por sus manos han pasado diversas consejerías, como Cultura y Deportes, y la presidencia de la empresa pública más potente de Madrid, el Canal de Isabel II. Hoy, ha sido detenido por su gestión al frente de ella. Los delitos que se investigan son administración desleal, blanqueo de capitales y malversación de caudales públicos, aunque algunas fuentes añaden el de asociación ilícita.

Desaparecido y asediado por los escándalos

Su última aparición pública fue hace mes y medio en la comisión de corrupción de la Asamblea para hablar sobre presunto espionaje a altos cargos en la Comunidad. Después de muchos meses sin que los medios tuvieran acceso a hablar con el expresidente madrileño, las únicas palabras de González obedecieron al tema que se trataba en comisión pues subió directamente desde el aparcamiento a los despachos del Grupo Popular en la Asamblea y no hizo declaraciones a los periodistas.

Entonces estuvo saludando a la exconsejera Ana Isabel Mariño, con la que compartió equipo de Gobierno, y a otras personas de su entorno. Estuvo acompañado de su hermana. A la salida, cogió el ascensor de nuevo y desapareció por el parking.

Desde su salida del Ejecutivo madrileño, Ignacio González no se ha dejado ver en público. Durante estos casi dos años, también ha protagonizado otra causa judicial relacionado con el ático que, junto a su mujer, tenían arrendado en Estepona (Málaga) y que posteriormente pasó a ser suyo.

Hace una semana, la Fiscalía Anticorrupción en Málaga solicitaba a la titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 5 de Estepona (Málaga) que prorrogara la declaración de complejidad de la causa. Por su parte, la defensa de González sostenía que «ninguna de las innumerables diligencias practicadas hasta la fecha ha arrojado el menor indicio que revista trascendencia penal», por lo que pedía que «no se prorrogue» más la causa.