Miembros del colectivo neonazi Hogar Social Madrid, en una manifestación
Miembros del colectivo neonazi Hogar Social Madrid, en una manifestación - MAYA BALANYA

La Fiscalía pide que vuelva a declarar la líder neonazi por el ataque a la mezquita de la M-30

Un grupo de 30 o 40 personas del colectivo Hogar Social Madrid lanzó en marzo de 2016 botes de humo y bengalas junto a la mezquita y colocó un cartel con las frase «Hoy Bruselas ¿Mañana Madrid?»

MADRIDActualizado:

La Fiscalía de Madrid ha pedido al juez que investiga a 12 integrantes de Hogar Social Madrid por su presunta participación en el ataque del pasado 22 de marzo contra la mezquita de la M-30 que declare nuevamente la líder del colectivo de ultraderecha, Melisa Domínguez Ruiz, como investigada.

Fuentes jurídicas han informado a Efe de que el fiscal del caso ha presentado un escrito en el que solicita una nueva declaración de Domínguez Ruiz, quien en su primera comparecencia justificó el ataque al defender que el centro islámico es un «foco de captación de terroristas» y «está financiada por grupos yihadistas».

El Ministerio Fiscal reclama también al titular del Juzgado de Instrucción número 9 de Madrid la práctica de varias diligencias de prueba vinculadas con el papel de Hogar Social Madrid y de los doce investigados en las redes sociales.

Con ello pretende comprobar si el colectivo de ultraderecha es un grupo formalmente establecido y, sobre todo, si de sus acciones se desprende la comisión de un delito de odio, lo que podría conducir, según las fuentes, a la apertura de una pieza separada sobre la responsabilidad de la propia organización en los hechos.

El 12 de marzo de 2016 un grupo de entre 30 a 40 personas de este colectivo lanzó botes de humo y bengalas junto a la mezquita y colocó un cartel sobre una pasarela peatonal con las frases «Hoy Bruselas ¿Mañana Madrid?», en protesta por los atentados de Bruselas, según figura en el atestado policial.

Todos los investigados -uno no declaró al desvincularse del colectivo- reconocieron ante el juez su participación en el ataque aunque ellos lo calificaron como una «manifestación espontánea» en la que «no hubo intención de dañar a nadie».

Incluso negaron haber lanzado bengalas y botes de humo contra la mezquita, como así aparecen en los vídeos y fotografías de aquel día, y señalaron que la concentración se disolvió pacíficamente.