Estado de la casa de Vicente Aleixandre
Estado de la casa de Vicente Aleixandre - Jaime García

El enfado de la familia y los amigos de Aleixandre ante la amenaza de expropiación de la casa del poeta

El Ayuntamiento de Madrid se quedará Velintonia si no llega a un acuerdo con los herederos

MadridActualizado:

El delegado del Área de Desarrollo Urbano Sostenible, José Manuel Calvo, reveló ayer la intención municipal de expropiar la histórica casa de Vicente Aleixandre si no llega a un acuerdo con los herederos de Velintonia. Lo hizo en la comisión del ramo, tras explicar que el Gobierno de Manuela Carmena pretende reconvertir el espacio en un centro municipal «dedicado a la poesía». Para ello, el Ayuntamiento necesitaría acometer una modificación del Plan General de Ordenación Urbana para poder cambiar el uso residencial a dotacional.

Calvo explicó ante el resto de grupos municipales que el cálculo que ha llevado a cabo su Área establece que el valor de la casa es, aproximadamente, de unos 3 millones de euros. El concejal justificó la cifra en la edificabilidad final de la parcela en la que se ubica ya que, aunque inicialmente hay construidos 600 metros cuadrados, se podrían levantar 300 metros adicionales.

El inmueble, propiedad en proindiviso de cinco herederos del poeta, está a la venta por 4,7 millones de euros. Una diferencia de valor que, según los planes de Ahora Madrid, pueden suponer un escollo entre la familia y el Consistorio para llegar a un acuerdo. Según Calvo, el Gobierno intentará primero alcanzar un entendimiento amistoso, pero dejó clara su amenaza de quedarse con la histórica vivienda por la fuerza recurriendo a un proceso legal de expropiación. Una inciativa similar a la de la casa de Peironcelly, inmortalizada en una de las imágenes más conocidas del fotógrafo Robert Kappa, que pretende completar el proceso «en el plazo de un año».

Críticas al plan

Artistas, intelectuales y la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre ha pedido reiteradamente que el inmueble –en el que vivió el poeta desde 1927– sea declarado Bien de Interés Cultural. Una fórmula que, según los técnicos no es viable por las características del edificio. Sin embargo, la solución extrema propuesta por el Ayuntamiento no ha sido bien recibida por los defensores de Velintonia. «Es un acto innecesario e irresponsable más propio de regímenes autoritarios que de países democráticos», opinaron ayer desde la mencionada asociación a través de un comunicado. En este sentido, la edil socialista Mar Espinar, reclamó al equipo de Gobierno de Manuela Carmena «premura» en su actuación. Además, pidió explicitamente al concejal que no actúe en solitario y que involucre en esta acción tanto a la asociación de Amigos de Vicente Aleixandre como a la Comunidad de Madrid. «No sé qué están haciendo solos cuando necesitan el apoyo de los demás», dijo la edil socialista.

Estancia de la casa de Aleixandre que ocupaba la antigua biblioteca
Estancia de la casa de Aleixandre que ocupaba la antigua biblioteca - JAIME GARCÍA

«Nos mostramos totalmente en desacuerdo con esta propuesta, planteada sin que haya mediado ningún tipo de comunicación ni con la Asociación de Amigos de Vicente Aleixandre, ni con los herederos de la casa, ni con las otras administraciones», reiteró la organización de amigos del poeta. Unas declaraciones a las que se sumó la acusación directa de sus miembros al Gobierno de Manuela Carmena de «ningunearles» y de no haber visitado hasta la fecha Velintonia. «Es una falta de respecto que este inmueble pueda ser un centro alternativo. La casa de Vicente Aleixandre tiene que ser la casa de la poesía, no puede ni debe ser otra cosa», aseguraron. «No entienden ni lo que significa Velintonia en la historia de la literatura española del siglo XX, ni lo que representa Aleixandre en la poesía», concluyeron sobre un proyecto que, para ellos, supondría la «destrucción del alma y el espíritu de Velintonia».

Por esta residencia, hogar del autor y su familia durante la mayor parte de su vida, pasaron cinco generaciones de poetas. Hernández, Lorca, Alberti, Neruda, Cernuda, Dámaso Alonso o Gil de Biedma compartieron con él poesía y amistad en el número 3 de Velintonia –desde 1978, la calle tomó el nombre del poeta–, cerrado a cal y canto desde hace años.