Factoría de la multinacional estadounidese Alcoa en La Coruña
Factoría de la multinacional estadounidese Alcoa en La Coruña - KIKO DELGADO/EFE
EL FUTURO DE LA PRODUCCIÓN DE ALUMINIO

La venta de Alcoa se desbloquea y Parter debe ahora mostrar su liquidez

La multinacional llega a un acuerdo con las plantillas para que la operación pueda cerrarse antes del 31 de julio. Los comités aseguran que no han avalado la compra, como en principio les solicitaba la aluminera americana

Santiago Actualizado: Guardar
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Tras varias jornadas de maratonianas negociaciones, Alcoa y los trabajadores de las plantas de La Coruña y Avilés lograban en torno a las tres de la madrugada de ayer una solución de consenso para desbloquear la venta de las factorías. Pero para que la operación pueda cerrarse definitivamente aún falta un último fleco. El comprador, el fondo de inversión suizo Parter, debe cumplir con la última exigencia que le ha marcado la multinacional norteamericana del aluminio. Antes de que acabe el mes tendrá que aportar garantías de que cuenta con la liquidez suficiente para hacerse cargo de sus casi 700 empleados durante los dos años que se ha comprometido a mantener operativas las fábricas.

A través de un comunicado, Alcoa anunció que ya ha suscrito con Parter el contrato para que pueda adquirir las factorías. La venta parecía ir sobre ruedas desde el pasado 18 de junio. En esa fecha, la aluminera norteamericana informaba de que había alcanzado ya un preacuerdo con el fondo suizo. Pero el escenario cambió por completo el viernes pasado. Alcoa le exigía nuevas garantías financieras para proceder a la firma. Además insistía en que los comités de empresa de La Coruña y Avilés debían ratificar la venta. Pero los trabajadores, que ya se habían negado en varias ocasiones, seguían sin apoyarla.

Entre los motivos aducidos por las plantillas figuraba precisamente el desconocimiento del músculo financiero de Parter. Temían que la operación fuese un fiasco y que después de más de ocho meses intentando salvar los empleos todo acabara en quiebra. Las negociaciones se atascaron en la redacción de los textos de dos documentos. Uno serviría para ampliar hasta el 31 de julio el plazo de venta a Parter (la fecha límite inicial era del 30 de junio) y el otro era el acta para dar por finalizado el acuerdo del ERE firmado en enero, después de que Alcoa reconsiderase su decisión inicial de cerrar las plantas y abriese un periodo para buscar inversor.

Desde los sindicatos se insiste en que los trabajadores no habían avalado ninguna venta. «No certificamos ni ratificamos nada, sino que decimos que hay que abrir, y así lo acordamos con la empresa, el escenario para la venta de las plantas hasta el 31 de julio», explicó a Efe el presidente del comité coruñés, Juan Carlos López Corbacho. «Es Alcoa la que llevó a cabo el proceso de venta, que no participamos en ningún momento en él y que toda la información que tenemos es la que nos dio la empresa», explica. Alcoa celebró como «una buena noticia que los representantes de los trabajadores hayan alcanzado un acuerdo en relación a la venta». La multinacional norteamericana agradeció, además de a los comités de empresa, el apoyo del Gobierno central, de Asturias y Galicia a lo largo del proceso.

Si se materializa el acuerdo, Alcoa no recibirá ni un euro de Parter. La venta le sale a pagar. La multinacional del aluminio explicó en un comunicado que en el tercer trimestre de este año registrará los cargos de esta operación. En efectivo deberá aportar entre 100 y 130 millones de dólares (entre 89 y 116 millones de euros al cambio actual). La cantidad menor se correspondería a la operación de venta a Parter. Pero si fracasa, la aplicación de las medidas acordadas con la plantilla para los despidos, prejubilaciones y recolocaciones en la factoría de San Cibrao elevaría la factura. Alcoa, apagó en febrero la electrolisis de ambas factorías (el proceso necesario para producir aluminio primario) y se comprometió a reactivarlas en caso de que apareciese un comprador, el coste rondará los 20 millones de euros en cada planta.

Parter por el momento no está interesado en rearrancar las cubas. Condiciona poner las fábricas a pleno rendimiento a que el Gobierno central logre aprobar el estatuto para la industria electrointensiva y rebaje de este modo la factura eléctrica. El elevado precio de la luz fue una de las razones por las que Alcoa había decidido marcharse de La Coruña y Avilés. El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, advirtió ayer de que la venta a Parter «solo será un parche» si no hay estatuto. «Seguimos insistiendo en que no necesitamos parches para Alcoa, lo que necesitamos es soluciones. Y la solución para Alcoa, para Megasa, para Ferroatlántica... para todas las empresas electrointensivas en España es un precio concreto de la energía», afirmó en Oleiros, según informa Ep. «Esto no acaba aquí», subrayó también el presidente del comité coruñés, «vamos a seguir luchando».