José Manuel Rey Varela, candidato del PP a la Alcaldía de Ferrol
José Manuel Rey Varela, candidato del PP a la Alcaldía de Ferrol - MIGUEL MUÑIZ
Elecciones Municipales 26-M

«Mi proyecto es Ferrol y pido a los vecinos apoyo para cambiar la ciudad»

José Manuel Rey Varela, candidato del PP a la Alcaldía de Ferrol, propone retomar el proyecto de ciudad que inició en 2011 y se vio truncado por la llegada de los populistas hace cuatro años. El suyo, dice, es el único voto que impide que Jorge Suárez continúe

SantiagoActualizado:

Según las encuestas, siempre traicioneras, es el candidato popular que más cerca tiene una alcaldía urbana. Podría incluso alcanzar ese arcano que es una mayoría absoluta, solo al alcance de Vigo. José Manuel Rey Varela asegura que la calle le animó a volver a presentarse porque «hay gente que me decía que no votaba al PP pero que si regresaba a Ferrol esta vez sí me apoyaría». «Hay ganas de cambio», asegura el exconselleiro, tras un mandato populista «de absoluto abandono de la ciudad».

—Son sus terceras elecciones municipales como candidato. ¿En qué se diferencian de las anteriores?

—En estas hay un ansia de cambio como consecuencia de un proceso de frustración a lo largo de estos cuatro años, con una ciudad paralizada por un pacto entre partidos, las tres versiones de las Mareas, los dos PSOE y el Bloque. La gente está harta de los enfrentamientos permanentes y mucha gente me dice que soy la única garantía para que Jorge Suárez no siga cuatro años más en el gobierno.

—¿Fue difícil tomar la decisión de volver a Ferrol?

—Es una decisión muy difícil porque yo ya había sido alcalde, estaba en el gobierno de Galicia apoyando a Ferrol y dedicado a las personas. Fue un proceso interno donde me animaron dos cosas: muchísima gente que me pedía que volviera, que no eran de mi partido pero me decían que si volvía me apoyarían; y la pena que me dio ver tantas cosas iniciadas en mi etapa y ahora paralizadas. El mío era un proyecto inacabado que había que retomar si Ferrol quería ser una ciudad diferente y que se transformara.

—¿Qué proyectos dejó pendientes? ¿Y qué ha pasado con ellos?

—Ha pasado lo mismo que con las calles, los jardines o la iluminación. Todo abandonado y paralizado. Le diré algunos proyectos estratégicos firmados y listos para comenzar en el segundo mandato: plan general de ordenación iniciado en 2014, convenio con Defensa, Abrir Ferrol al Mar… Han frenado inversiones muy importantes para la ciudad.

—¿Por qué es tan importante el convenio con Defensa?

—Son más de un millón de metros cuadrados en el corazón de nuestra ciudad y en las áreas naturales más privilegiadas que se incorporan a patrimonio municipal. No tiene explicación que no se hayan desarrollado porque quien gana es la ciudad. Esto lo dejé firmado. Llevábamos 20 años esperando por el convenio, negociamos durante cuatro años y yo no lo dejé anunciado, sino firmado.

—En esta campaña parece que no se ha hablado demasiado de la tasa de depuración, que fue un caballo de batalla hace cuatro años.

—Todos los que han estado en el gobierno prometieron que no se cobraría por el saneamiento, decían que era un fraude. Son los mismos que han paralizado el cobro por esa promesa electoral y después la reclamaron con atrasos; y son los mismos que han aprobado una liquidación para todos los ferrolanos de 6 millones de euros, a 200 euros por vecino, para el 1 de junio de este año, seis días después de las elecciones. Se puede engañar a mucha gente algún tiempo, pero no a todo el mundo durante todo el tiempo.

—¿Cómo está Ferrol hoy?

—Mucho más abandonado que hace cuatro años. A mí me quedaban muchas cosas por hacer, pero también es verdad que mucha gente dice que fui el que más hice en estos últimos años. Lo que hice fue con la colaboración de los ferrolanos, porque me dieron una mayoría para hacer cosas. Ahí están realidades frente a los que dicen que no hice nada: los Cantones, el Reina Sofía, Herrera, el Auditorio, la residencia universitaria, una nueva escuela infantil, tres centros sociales, más de 50 calles rehabilitadas… Pero faltaba mucho por hacer. El problema es que este gobierno no ha empezado y acabado una sola obra en cuatro años, y ha dejado abandonados los servicios del día a día.

—Cuando entró en 2011 a la alcaldía tuvo que asumir las obras de la Plaza de España. Si entra ahora, tendrá que asumir la Plaza de Armas. ¿Qué va a hacer con esta obra?

—Con la Plaza de Armas ejecutaremos un proyecto alternativo que ya hemos presentado a todos los ferrolanos. Aprendí de mi etapa de alcalde muchas cosas, también de los errores cometidos. La equivocación es que hay que llegar con los proyectos claros para ejecutar desde el primer minuto. Mi proyecto para Armas es compatible con lo que se está desarrollando, que consiste en una plaza gemela a Amboage, como fue configurada por los ingenieros ilustrados que diseñaron Ferrol en el siglo XVIII, con un aparcamiento debajo. Los coches deben ser compatibles con la peatonalización. Sin plazas para aparcar ni vivirá gente en la Magdalena ni vamos a seguir atrayendo para que la gente venga a comprar al barrio.

—¿Cuánta naval-dependencia hay en ese futuro?

—Yo no diría dependencia sino vocación por construir barcos. Existimos porque se decidió que Ferrol y su ría eran el mejor lugar para hacer y albergar los barcos de la Armada. Y muchos picos de nuestra actividad económica han tenido que ver con la capacidad de la Armada para construir barcos. Sigamos apostando por eso pero apostemos por diversificar. Hoy hay elementos para la esperanza en torno a las cinco fragatas, al puerto, a las oportunidades de un nuevo plan de ordenación, del saneamiento de la ría, de la potenciación de los deportes náuticos, la optimización de los recursos naturales… Somos una ciudad de potencialidades. Lo que se necesita es un gobierno capaz de liderarlas.

—¿Es viable una zona franca en Ferrol?

—Eso creo. Somos una ciudad con una vocación industrial muy importante. Tenemos uno de los puertos con mayor tráfico de mercancías de la fachada atlántica, tenemos capacidades industriales, y la logística puede ser un factor para paliar esos datos de baja tasa de actividad y alto desempleo de los últimos años. Puede ser una discriminación positiva para la igualdad de oportunidades y la reconversión de nuestra actividad industrial.

—La suya está siendo una campaña sin siglas. Y su partido, lejos de molestarse, le apoya sin disimulo.

—El José Manuel Rey de 2019 es el mismo de 2015 o 2011. A mí en Ferrol, para bien o para mal, se me conoce. Por eso todos los demás están tan empeñados en decir que me fui y hablan todo el día de mí, haciéndome tanta publicidad. Mi marca es conocida, y yo utilizo en la misma proporción que en anteriores elecciones las siglas de mi partido. Mi proyecto es Ferrol, y yo le pido a los ferrolanos el apoyo para que la ciudad tenga un cambio.

—Si usted es alcalde, ¿Fraga volverá a ser hijo adoptivo de Ferrol?

—Manuel Fraga seguirá siendo para siempre hijo adoptivo de Ferrol. No puede dejar de serlo porque cuatro partidos se hayan puesto de acuerdo para denigrar el respaldo de muchos gallegos a su figura. Devolveremos ese título porque creo que no podemos estar siempre con ese revanchismo histórico que lleva a algunos partidos a hacer cosas como esta.

—Habla de futuro, ¿lo tiene Ferrol Vello?

—Lo tiene porque yo dejé aprobado un Plan Especial después de que algunos iluminados lo declararan BIC, los mismos iluminados que ahora quieren volver a gobernar. Después de ese plan especial, como conselleiro de la Xunta conseguí que el Gobierno gallego empezara a comprar edificios y dotara de siete millones para rehabilitar parcelas importantes del barrio mientras el ayuntamiento no hizo nada. Y tiene futuro porque, si soy alcalde, junto al apoyo de la Xunta haremos en Ferrol Vello lo que ya hice en barrios como Canido, que tuvo una transformación digna de ver.

—Cs le fichó un concejal pero parece que usted le va a dejar sin acta, según las encuestas. ¿Son malas noticias para sumar una posible mayoría?

—Creo que está demostrado que o unimos el voto en torno a quien puede garantizar que no sigan los mismos otros cuatro años o no habrá una opción y esos mismos que han gobernado estos cuatro años seguirán paralizando la ciudad. Nunca la copia fue mejor que el original.

—¿Temen la amenaza de Vox?

—En Ferrol nos conocemos todos. Hubo mucha gente que votó a Vox para castigar al PP en las generales que tienen muy claro que esta vez dispersar el voto puede provocar que Jorge Suárez siga en el gobierno local cuatro años más. El cambio requiere unirnos todos y pensar si Ferrol puede sobrevivir a otra legislatura de inestabilidad juntando a las Mareas de Podemos, los dos PSOE y el BNG. Cualquier ferrolano entiende que ese es un riesgo que no podemos asumir.