Gonzalo Caballero, el miércoles, en la ejecutiva socialista
Gonzalo Caballero, el miércoles, en la ejecutiva socialista - EFE
Política

Las primarias a la Xunta abren las primeras tensiones en el PSdeG

Ferraz aprueba el calendario para los procesos electivos de candidatos

SantiagoActualizado:

«No estaba justificado porque ni tiene rivales dentro del partido, ni hay tensiones internas que puedan provocarle desconfianza alguna». Quien habla así es una de las voces que mejor conoce el PSdeG y que, en conversación con ABC, no entiende la decisión de Gonzalo Caballero de meter con calzador las primarias para elegir al candidato a la Xunta dentro del proceso de designación de los aspirantes a las municipales. «No tenía prisa ninguna», insisten otras fuentes consultadas por este periódico. Y tras esta controvertida decisión, las aguas que hasta el momento bajaban calmadas desde la sede socialista de O Pino registran las primeras turbulencias del mandato de Caballero.

La lectura que se hace desde las distintas direcciones provinciales del PSdeG es que el movimiento de Gonzalo Caballero busca asegurarse su papeleta autonómica —en unas elecciones para las que todavía faltan dos años— incluso en el caso de que un revés en las municipales cuestionara su liderazgo, que empieza a verse como poco sólido, dada su escasa implicación en las apuestas para las candidaturas en las ciudades.

Legal pero injustificado

«La decisión que toma Gonzalo es legal desde el punto de vista de los estatutos del partido», admiten la citadas fuentes, «pero no responde a ninguna justificación». En todo caso, la dirección federal del PSOE hizo público este jueves su aval a los calendarios de los socialistas gallegos, tanto para la cita municipal como autonómica.

A pesar del malestar que ha generado este inesperado movimiento de Caballero, ayer los secretarios provinciales de Lugo y La Coruña —discrepantes con la decisión durante la ejecutiva gallega del miércoles— optaron por la prudencia. Álvaro Santos insistió en que su organización «no va a perder de vista ni dejar de prestar atención a las municipales». Valentín González Formoso fue aun más diplomático y zanjó cualquier controversia afirmando que se trataba de un acuerdo «que todos vamos a respetar y defender».