El portavoz parlamentario del PPdeG, Pedro Puy
El portavoz parlamentario del PPdeG, Pedro Puy - MUÑIZ
POLÍTICA

El PP censura a la oposición que genere alarmismo con la sanidad

Los jefes de servicio del CHUS salen en defensa de la «calidad asistencial» del centro

SantiagoActualizado:

La conflictividad laboral en la sanidad pública amenaza con monopolizar el debate político en Galicia, más aún cuando la semana pasada, en el marco de la pseudocomisión impulsada por la oposición, una médico de urgencias trasladó el mensaje de que dos pacientes murieron el 2 de enero en los pasillos del Hospital Clínico de Santiago. Esta misma doctora tuvo que matizar sus manifestaciones al día siguiente para reconocer que, en realidad, fallecieron más tarde tras recibir atención facultativa y que su denuncia iba referida al excesivo tiempo de espera.

No obstante, y en base a las controvertidas declaraciones de la doctora Fátima Nercellas, integrante del sindicato O’Mega, la oposición solicitó ayer de manera unánime la comparecencia en el Parlamento del conselleiro de Sanidade, Jesús Vázquez Almuíña, bajo la premisa de que esta denuncia debe ser aclarada. «La sanidad pública en Galicia está en riesgo, pero el presidente y el conselleiro se niegan a aceptar la realidad y su estrategia consiste en negar los recortes, en atacar a los profesionales cuando denuncian la situación crítica de la sanidad», afirmó la nacionalista Ana Pontón.

Declaraciones sin contraste

La respuesta de los populares fue airada. Su portavoz, Pedro Puy, reprochó a la izquierda por hacer de «altavoz» de «ciertas declaraciones que ponen a la población en un estado de preocupación ante el funcionamiento de un servicio de urgencias que trabaja de acuerdo con los protocolos internacionales». Puy recordó que tras los hechos denunciados el día 2 de enero, en la comisión oficial sobre la situación de la sanidad comparecieron otros representantes sindicales, y «no hicieron manifestación alguna» sobre estos fallecimientos.

«Asistimos a unas reuniones que intentan revestir de carácter oficial», dijo en referencia a la pseudocomisión, «en las que no hay capacidad de contraste sobre lo que se dice, ni quien comparece está sujeto a las exigencias de veracidad que requiere cualquier intervención en una comisión de investigación parlamentaria oficial». Y sobre la petición de comparecencia del conselleiro, Puy no desaprovechó la ocasión para recordarle a la oposición que lo tuvieron sentado en la comisión oficial —de la que no participan por decisión propia— el viernes.

Defensa del CHUS

En mitad de la polémica generada por las declaraciones de la doctora Nercellas, los jefes de servicio y unidad del Complejo Hospitalario de Santiago remitieron una nota a los medios en la que garantizaban «la calidad asistencial» que se presta. «Es nuestro deber transmitir a pacientes, familiares y a la ciudadanía en general sobre la alta calidad asistencial que se presta en los distintos centros (...) y tranquilizarles sobre su seguridad en dicha asistencia». Así, recuerdan que «diversos servicios del centro han sido reconocidos este año como los mejores de España en atención a los pacientes».

Los firmantes instan a «conocer las conclusiones» de la investigación abierta por las «posibles irregularidades denunciadas», y que «se adopten las medidas de corrección necesarias y se determinan las responsabilidades».