Imagen de archivo de la Unidad de Críticos del Hospital Clínico de Santiago
Imagen de archivo de la Unidad de Críticos del Hospital Clínico de Santiago - MIGUEL MUÑIZ
Investigación en las Urgencias del CHUS

La denunciante matiza que los fallecidos no murieron en los pasillos

La mujer, puntualiza, entró en preparada mientras aguardaba su turno y fue conducida a la zona de críticos. El varón se encontraba en un box cuando se presentó la arritmia fatal. El conselleiro defiende que ambos contaron con un primer contacto ágil con el sistema y «a partir de ahí fueron atendidos según la prioridad establecida en el triaje»

SantiagoActualizado:

El relato de los hechos sobre la muerte de dos pacientes que el pasado 2 de enero acudieron al servicio de Urgencias del Complexo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS) se corrige. La delegada sindical de O'Mega autora de las denuncias formalizadas este viernes ante Fiscalía, Fátima Nercellas, matiza la versión que trascendió tras su intervención en el foro sobre recortes en sanidad organizado por las fuerzas de la oposición en el Parlamento gallego, precisando que las muertes no se produjeron en los pasillos y que las dos personas fallecidas estaban recibiendo atención en su momento final. «No dieron su último latido en los pasillos, pero sí agonizaron en los pasillos y empezaron su muerte en ellos», insiste en cualquier caso Nercellas, incluyendo sin embargo un matiz acorde con la posición inicial del hospital: «Podemos asegurar al 100%, tajantemente, que no hubo ningún fallecimiento en los pasillos de ningún paciente en espera de atención», apuntaba el director de Procesos Asistenciales, Alfonso Varela, el viernes en conversación con ABC, a la espera de una comunicación de Fiscalía que permitiese al centro identificar sin margen de error los casos concretos a los que se refiere la denuncia. «Lo que se dijo por parte de esta persona [en referencia a la delegada sindical denunciante] es mentira», abundó esta mañana el conselleiro de Sanidade, Jesús Vázquez Almuíña, desde un acto del PPdeG en Santiago.

Según el relato matizado por Nercellas, ambos usuarios, con un perfil de «pacientes frágiles pluripatológicos», por encima de los 80 años de edad, fueron clasificados en su contacto inicial con el servicio como códigos amarillos, el color dentro del sistema de triaje Machester que emplea el Sergas para ordenar la atención urgente en función del riesgo vital que indica la necesidad de atención médica en un plazo máximo de una hora. En el caso de la mujer fallecida, siempre según la exposición de la delegada sindical, acumulaba 30-40 minutos de espera cuando se detectó su descompensación. La mujer, explica, entró en preparada con un cuadro de respiración agónica y falta de tensión y fue conducida a la zona de críticos y monitores donde fuie intubada y reanimada. Falleció a consecuencia de una isquemia intestinal más de diez horas después, ya trasladada a la UCI. En el caso del varón, en el que la causa señalada de muerte fue un infarto agudo de miocardio, habían pasado dos horas y media de espera y la muerte sobrevino cuando ya había llegado su turno y se encontraba en un box recibiendo atención. Allí se realizó un electro y las pruebas correspondientes, y allí fue donde el paciente comenzó a fibrilar, falleciendo poco después.

Las muertes no se produjeron sin atención en los pasillos, pero igualmente, mantiene el sindicato, estuvieron rodeadas de unas condiciones «pésimas» de atención, según apunta Manuel Rodríguez Piñeiro, secretario general del sindicato médico O'Mega, quien denuncia la imposibilidad que tienen los profesionales de realizar su trabajo con garantías cuando no existen boxes disponibles. En la misma línea insiste Fátima Nercellas, para quien «no puede ser que por falta de espacio tengamos a personas en los pasillos deteriorando su estado de salud».

Sobre la denuncia ante Fiscalía —el órgano judicial ha abierto diligencias de investigación que deberán determinar la existenica o no de delito— se han pronunciado esta mañana el presidente de la Xunta y el conselleiro de Sanidade para ratificar punto por punto la versión de la gerencia del CHUS. «Ellos son los que saben las cosas que ocurren en los hospitales y por lo tanto mi posicionamiento es exactamente igual al del director Médico del hospital Clínico de Santiago, que no sólo es uno de los mejores hospitales de Galicia, sino uno de los mejores hospitales de España», sostuvo Alberto Núñez Feijóo.

A su vez, el conselleiro de Sanidade insistió en el funcionamiento del método de triaje, que asegura un contacto inicial ágil al paciente con el sistema sanitario. Por eso, expuso Vázquez Almuíña, los hechos denunciados por la representante sindical «son mentira». «Parten de la base de que no ha habido atención cuando ha habido un contacto rápido y hemos atendido después según la prioridad establecida. La espera, en contacto rápido, fue de unos diez minutos aproximadamente, y a partir de ahí la derivada de ese triaje, que tiene unos tiempos establecidos», explicó.