Pontón (BNG), Villares (En Marea) y Leiceaga (PSdeG), en comparecencia conjunta
Pontón (BNG), Villares (En Marea) y Leiceaga (PSdeG), en comparecencia conjunta - MIGUEL MUÑIZ
PARLAMENTO

La oposición abre otra comisión para una causa general sobre la sanidad

El PSdeG consigue apoyos para la iniciativa tres días después de negarse a investigar el accidente del Marisquiño

El PP muestra su «respeto» a la creación del órgano, «a diferencia» de lo ocurrido en el concello de Vigo

SantiagoActualizado:

Una semana, dos investigaciones. El curso parlamentario ha arrancado con la oposición en estado de incadescencia.. Si el pasado martes En Marea y el BNG aprobaron —con la abstención técnica del PP— la apertura de una comisión sobre el accidente del Marisquiño, ayer la izquierda demostró ganas de ir a por más. A iniciativa de los socialistas, la Cámara levantará acta de otro órgano: una causa general sobre el estado de la sanidad pública, en el que se mezclará desde la política de «recortes» de la Xunta hasta el suministro de medicamentos para la Hepatitis C. La «gota que colmó el vaso», sin embargo, fue la muerte el pasado cuatro de agosto de un hombre mientras esperaba a ser atendido en un PAC de A Estrada (Pontevedra).

Fue ayer cuando los tres partidos consumaron las conversaciones mantenidas en los últimos días. Sobre todo, desde que se dio luz verde a la comisión del Marisquiño, y el PSdeG —el único que grupo que votó en contra— quiso enmendar su imagen con un rápido cambio de rumbo. El argumento empleado entonces por los socialistas para negar la investigación sobre el accidente fue la necesidad de no interferir en un asunto que está en manos de una instrucción judicial. Paradójicamente, el mismo estado en que se encuentra la causa sobre la administración de fármacos a enfermos de Hepatitis C.

«Queremos que todo el mundo tenga voz en esta comisión», avanzó el portavoz del partido en O Hórreo, Xoaquín Fernández Leiceaga, que ve necesario aportar «luz» sobre el contexto de la sanidad gallega, y la «decepcionante» respuesta de la Xunta ante el fallecmiento de A Estrada. «Sabemos que no fue el primero, pero esperamos que sea el último», apostilló a su lado el portavoz de En Marea, Luís Villares.

Según explicó el magistrado en excedencia, los rupturistas se suman a la iniciativa en contraposición a la «soberbia» mostrada por el PP, que «no está dispuesto a esuchar a un país que sufre». «La política sanitaria de Feijóo está acabando con la salud; y la ciudadanía está harta y nos pide que reaccionemos», sostuvo. Se trata, en palabras de la portavoz del BNG, Ana Pontón, de poner negro sobre blanco un «desmantelamiento» del sistema, sostenido por las bases de la «privatización y la precarización» de las condiciones de trabajo.

Comparación con Caballero

Los populares, mientras, prefieren no pronunciarse sobre la posibilidad de que la izquierda pida la comparecencia tanto del presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, como del conselleiro de Sanidade, Jesús Vázquez Almuíña; éste último sometido a las presiones de la oposición para que cese en su cargo. A juicio del partido, la comisión debería tener como objeto la puesta en valor del Sergas como uno de los servicios mejor valorados por la ciudadanía, y no su «desprestigio», como recordó ante los medios el diputado Aurelio Núñez Centeno.

De momento, el PP dice no tener «nada que objetar» y anunció su predisposición a colaborar en todo lo que signifigue mejorar el funcionamiento del Sergas, y mientras los trabajos «no sean exclusivamente para denostar al Gobierno». Con todo, Núñez vio una posibilidad abierta para «intentar desmontar las falacias» que se arrojan desde la orilla de la izquierda contra la política sanitaria de la Xunta.

Tanto es así que la formación no dudó ayer en reconocer el derecho de la oposición a constituir cuantas comisiones le permita la Cámara, «a diferencia» de los sucedido en los ayuntamientos de Vigo —involucrado de lleno en el caso Marisquiño— o en La Coruña —bajo sospecha por la venta de dos pisos un afín al partido del gobierno—. Sobre este punto, el secretario xeral del PPdeG, Miguel Tellado, mostró ayer su «respeto»por la medida puesta en marcha por la oposición, aunque sugirió que detrás de la decisión estaba la mano del alcalde Vigo, Abel Caballero, señalado por su responsabilidad en el accidente de la dársena. «En Vigo no se puede hacer lo mismo», resaltó el número dos popular, «lo que sucede estos días esconde un complejo de culpa muy grande, que (Caballero) trata de tapar por la vía que sea».