El secretario general de los populares gallegos, Miguel Tellado, en una imagen de archivo
El secretario general de los populares gallegos, Miguel Tellado, en una imagen de archivo - MIGUEL MUÑIZ
Entrevista

«El giro al centro no lo pide solo Feijóo, sino la gente en las urnas»

Miguel Tellado cree que el PP gallego aguantó mejor que el estatal por su perfil más moderado y centrado

SantiagoActualizado:

Es viernes, y el PP gallego todavía arrastra la pesada digestión de la debacle electoral del 28-A. En 24 horas recibirán a Pablo Casado en la romería de O Pino y lanzarán un mensaje de unidad y remontada para una militancia necesitada de autoestima. Pero el partido no esquiva la autocrítica de las muchas cosas que se hicieron mal y asegura que están en proceso de corregir. Miguel Tellado apunta en conversación con ABC alguno de esos problemas protagonizados.

—Resultados en Galicia malos sin paliativos, ¿no?

—Son unos resultados malos, claramente malos, pero que mejoran la media nacional del partido en once puntos, y demuestran que el PP de Galicia tiene un plus de resistencia frente al PP nacional que se traduce en esa capacidad de aguantar mejor una ola socialista que impulsó claramente Vox.

—¿Por qué ha aguantado mejor el PP de Galicia?

—Creo que la imagen del PP gallego es una imagen más centrada, más moderada, más reformista, que la imagen nacional del partido.

—¿Qué le preocupa más, los 15 puntos que se pierden respecto a generales 2016 o los 20 de las autonómicas de ese mismo año?

—Las elecciones no son extrapolables ni comparables. Lo demás es hacernos trampas. Lo que nos preocupa es un resultado malo, sin paños calientes, y que demuestra que el PP ha perdido el respaldo de muchos ciudadanos que han preferido otras opciones. Más allá de responsabilizar a terceros hay que hacer autocrítica y saber qué hemos hecho mal. Unos han entrado con una estrategia clara de romper la estrategia de voto del centro-derecha, pero algo habremos hecho mal nosotros para que hayan triunfado. Vox es un juguete impulsado por el PSOE y al servicio del PSOE, pero no hemos sabido hacerle frente.

—Habla mucho de Vox, pero ustedes reconocen que no es el único factor que les ha restado apoyos

—El PP miró de reojo hacia Vox y perdimos la referencia del centro-derecha. En vez de mirar tanto a Vox, teníamos que habernos mirado más a nosotros mismos y ser el PP de siempre. Vox tuvo dos efectos: dividir el centro-derecha e incentivar el voto de izquierdas en el PSOE. Ha movilizado a ese electorado a disposición de Pedro Sánchez.

—¿Ha sido un problema de personas o de mensajes?

—Ha sido un problema de estrategia y de posicionamiento ideológico. Es más que el mensaje, que lo entiendo por la comunicación. Es de más calado que el mensaje.

—¿Qué fue lo que más le rechinó a usted de esta campaña?

—Fue una campaña orquestada en torno a los intereses del PSOE y Pedro Sánchez, y diseñada con una estrategia clarísima para polarizar y activar el voto de izquierdas mientras se dividía el centro-derecha. Lo que más rechina de esta campaña es que pasó lo que dijimos que iba a pasar. En Galicia llevábamos semanas alertando del riesgo de descentrar el discurso del PP, y rechina que pasara lo que dijimos, sin que tuviéramos capacidad de reacción.

—¿Usted entendió que Feijóo atacara con dureza a Vox y Pablo Casado le ofreciera entrar en el gobierno?

—Nosotros hemos hecho una campaña explicando el que creíamos que era el principal riesgo: que los votos de quienes querían echar de la Moncloa a Pedro Sánchez tenían que concentrarse en el PP. Y que si nos dividíamos, ganaba la izquierda. Y eso pasó. Es verdad que en esta campaña hemos podido cometer errores de comunicación que han quedado de manifiesto.

—Hay un sector de la derecha que considera que la moderación es una traición a sus principios ideológicos...

—El PP debe ser lo que siempre fue, un partido de amplio espectro, donde quepan los votantes populares, los que se fueron a Cs y a Vox. La casa común del centro-derecha. Y para ser un partido de amplia base social hay que convivir con posturas ideológicas diversas. Aquí han convivido conservadores, liberales e incluso socialdemócratas que no se sentían representados por el PSOE. Ese fue el PP de las grandes mayorías que nos han permitido gobernar y transformar este país. La política está para mejorar la sociedad en la que vivimos, y eso solo se logra si gobiernas. Un proyecto político debe tener la aspiración de gobernar, no de ser testimonial o representativo de tendencias de minorías.

—Dice Casado que el PP ya perdía votos desde la etapa de Rajoy. Pero en Galicia eso no fue así…

—El comportamiento en Galicia ha sido distinto dependiendo de las elecciones. Sea como fuere, creo que hay que reivindicar el papel de Mariano Rajoy como el mejor presidente de la historia de la democracia que ha tenido nunca España ante los desafíos mayores que nunca había tenido el país, como la crisis económica o el desafío soberanista, haciendo cumplir el Estado de Derecho y la prudencia que exige gobernar.

—Hay voces en el PP que plantean evitar a Casado en las próximas municipales y autonómicas. ¿A Galicia va a venir?

—Ha estado aquí este sábado y vendrá siempre que él quiera. Esto no es un problema de personas sino de posicionamiento ideológico y de apertura. El PP tiene que ensanchar la base del partido y volver a ser de mayorías.

—¿Han detectado desmovilización de su base en estas generales?

—No, eso no. Lo que hubo fue una campaña electoral muy corta, claramente determinada por las vacaciones de Semana Santa, que impidió que se generase el ambiente de campaña que otras veces sí ha habido. Creo que eso fue premeditado por parte de Pedro Sánchez.

—¿Cree que con apenas un mes hay margen para devolver el partido al centro?

—Nosotros debemos hacer autocrítica, analizar lo sucedido y poner soluciones. Pero la prioridad ahora son las municipales. La gente elige un alcalde, su equipo y un proyecto. Y eso no se hace en una campaña de quince días. Nosotros llevamos un año trabajando en las ciudades y los concellos. El trabajo de todo este tiempo no puede verse frustrado por lo ocurrido en las generales. El PP a nivel nacional debe caminar hacia posturas de centralidad, de sentido amplio y reformista pero no porque lo diga Feijóo, que también, sino porque lo dijeron los votantes en las urnas el domingo.

—¿No se ha consolidado Ciudadanos en el centro?

—Lo que Ciudadanos ha demostrado en su corta vida política es que cuando dice una cosa hace la contraria. Cuando dice que no apoyará a Pedro Sánchez lo más probable es que lo haga. Se sitúa siempre según convenga a Albert Rivera. No es un partido de centro, es un partido veleta. El PP siempre fue moderado, de centro-derecha, reformista, ocupando ese espacio.

—¿Se atreve, a día de hoy, a hacer un pronóstico para las municipales?

—Vamos a ganarlas.

—¿Y alcaldías concretas?

—El resultado de las generales fue nefasto en España y Galicia. Aquí fuimos primera fuerza en 190 concellos, ganamos en dos de cada tres en unas generales que fueron malas. Si eso ha sido así, es que hay un músculo electoral del PPdeG a nivel local que ha sido capaz de aguantar una ola a la que ha sucumbido casi toda España. Ahora que se dirime algo distinto a las generales, vamos a sacar un muy buen resultado. Espero que ganemos de forma amplia y con bastante diferencia al PSOE, que volverá a ser la segunda fuerza por la fragmentación de las Mareas de Podemos, y en cada caso se verá.

—¿Haría una quiniela en las ciudades?

—No. Pero mantenemos nuestras aspiraciones en todas ellas.

—Tras los efectos de la división del centro-derecha en generales, ¿les será más fácil hacer pedagogía de cara a las municipales?

—Lo que ha pasado en nacionales demuestra que si volvemos a dividir el voto del centro-derecha ganará la izquierda. Hoy será más fácil hacer pedagogía, sí. Ahora esperemos aprender de los errores del día 28.