Feijóo, Casado y Diego Calvo, a su llegada al acto - EFE | Vídeo: AT
ESPAÑA

Casado aplaza el debate interno y asegura que en España no hay tres derechas

El líder del PP ha asegurado «haber captado el mensaje» de las urnas y «ser conscientes de los errores» cometidos en la campaña de las generales

Alberto Núñez Feijóo ha llamado a erradicar «el pensamiento único» para cobijar «a los diez millones de votantes de centro-derecha» e iniciar «la remontada»

O PINO (LA CORUÑA)Actualizado:

Pablo Casado cierra la peor semana de su carrera política con un baño de masas junto a Alberto Núñez Feijóo en el concello de O Pino (La Coruña), en una multitudinaria romería organizada por el PP gallego, con más de 5.000 simpatizantes de la provincia. Para ellos, y para el conjunto de los votantes populares, el presidente nacional del partido ha avanzado que en este momento «lo importante no es el partido», aplazando por el momento el debate interno, sino «ver cómo podemos ser útiles a la sociedad». «Hemos captado el mensaje, somos conscientes de los errores y vamos a aprender de ellos», ha entonado Casado. Él y Feijóo anteriormente han conjurado al PP para recuperarse del golpe sufrido el 28-A «y salir a ganar» en las municipales y autonómicas.

En un tono visiblemente más moderado, el líder popular ha señalado que las elecciones generales han demostrado que «aquellos que pensaban que en España había tres derechas han visto que es falso», y siguiendo con el giro emprendido en los últimos días, ha proclamado que «solo hay un partido de centro-derecha, que es el PP», y retó «al resto» a que «se definan ellos, pero desde luego no comparten nuestro balance de gestión».

Ante la cita electoral del 26 de mayo, Pablo Casado ha avanzado que «vamos a recorrernos este país para presentar propuestas en positivo, sin mirar al retrovisor, ni el izquierdo ni el derecho». «Saldremos adelante», ha proclamado. La estrategia ahora será apoyar a candidatos a alcaldías y comunidades autónomas para «volver a ganar las elecciones» y ejercer «de dique de contención» ante el Gobierno de Pedro Sánchez «y su agenda divisiva». No ha cargado en exceso las tintas contra el presidente socialista porque el grueso de su intervención ha sido para los suyos, a los que ha felicitado por el «coraje» que «este partido saca a las duras y a las maduras». «Os debo todo lo que soy, a la afiliación de base, a los anónimos, a los que no tenéis tarjeta ni despacho, pero que construís el PP piedra a piedra».

Feijóo pide perdón

Mucho más contundente, a todos los efectos, ha estado el presidente gallego. Núñez Feijóo no ha dudado en lanzar un mensaje de unidad, de autocrítica y de autoestima a los votantes y simpatizantes del PP, con Pablo Casado en primera fila atendiendo sus mensajes. El presidente gallego ha proclamado la necesidad de reabrir el partido, abandonando «el pensamiento único» para dar cabida en él a los diez millones de españoles que en las últimas elecciones generales votaron al centro-derecha. Feijóo ha pedido a sus militantes y votantes «perdón por los errores cometidos, por la decepción que habéis tenido y por lo que habéis sufrido», y a ellos ha asegurado que «les debemos la remontada».

Feijóo ha reiterado su mensaje de esta semana de abrir el partido. «Aquí no sobra nadie, en todo caso falta mucha gente», y ha marcado como reto recuperar los diez millones de votos de centro-derecha de las pasadas generales. «Aquí caben la mayoría de los votantes de Ciudadanos, la mayoría de los votantes moderados de Vox y la mayoría de los votantes moderados del PSOE que no quieren la deriva radical» de Pedro Sánchez. «Todos estos españoles, que somos diferentes pero que compartimos muchas cosas, estuvimos juntos y podemos volver a hacerlo», ha sentenciado.

Eso sí, Feijóo ha advertido que la apertura del PP tiene que producirse sobre la integración «de diferentes sensibilidades». «Aquí no cabe el pensamiento único ni intransigente, porque es lo contrario a nuestros principios», y ha enviado más mensajes: «Nadie que no sea del PP nos va a decir qué es el PP, ni desde ninguna columna [de prensa] ni desde ninguna red social nos van a decir qué somos, qué queremos ser y qué queremos seguir siendo».

Según el presidente de la Xunta, «Vox fue el juguete de Pedro Sánchez para dividir el voto» del centro derecha «y movilizar a su electorado», y aun a riesgo de recibir «algún insulto de los dirigentes» del partido de Santiago Abascal, Feijó se ha dirigido a sus electores «para decirles que son nuestros aliados, que conviven mucho mejor en una casa común con los votantes del PP y de Ciudadanos que con aquellos que los llaman por teléfono como la señora Le Pen». «Mejor con nosotros que en lugares lejanos e impropios», ha insistido.

Por último, Feijóo ha puesto el PP gallego «a la orden» de Pablo Casado «para reconstruir mayorías, unir el voto y remontar». «Pero para remontar hay que aceptar los errores y hay que tener espíritu de ganador», ha dejado como píldora para su jefe de filas.