Exterior de la nave de Asados (Rianxo) donde la Guardia Civil encontró el cadáver de Diana Quer - EFE / Vídeo: El informe pericial determinará si El Chicle sufre alguna anomalía psíquica
Caso Diana Quer

La autopsia preliminar descarta que Diana Quer fuera atropellada, como asegura «El Chicle»

La mujer de José Enrique Abuín repetirá hoy ante el juez la declaración que desmontó la coartada de su marido

SANTIAGO/MADRIDActualizado:

El resultado preliminar de la autopsia del cuerpo de Diana Quer no ha arrojado evidencias, según fuentes próximas al caso informaron a ABC, del atropello que Enrique Abuín mencionó a los agentes el pasado 31 de diciembre como causa del fallecimiento de la muchacha. A falta de que los expertos del Instituto Anatómico de Verín determinen a través del análisis óseo los verdaderos motivos de la trágica muerte, gana fuerza así la hipótesis de que la joven de Pozuelo pudo ser estrangulada. Por confirmar queda también el lugar donde se produjo el crimen, por lo que los agentes del Instituto Armado realizarán en próximos días un estudio pormenorizado de la vieja fábrica de Asados que, esperan, ayudará a despejar una de las incógnitas más cruciales: la de cuál fue el escenario del crimen.

Hasta esta nave abandonada desde hacía casi una década, punto de encuentro de los contrabandistas de la zona, llegó ese fatídico 22 de agosto de 2016 El Chicle. Lo hizo montado en su Alfa Romeo gris y en plena madrugada. Nadie lo vio, pero su pareja sabía que estaba mintiendo cuando les dijo a los agentes que habían pasado toda la noche juntos robando combustible a los camiones. Fue precisamente la versión de Rosario Rodríguez la que durante año y medio bloqueó el avance de unas pesquisas que, pese a la coartada que protegía al Chicle, avanzaron en paralelo hasta cercarlo.

Indicios de delito sexual

Ese es uno de los motivos que llevaron al titular del juzgado de instrucción nº 3 de Ribeira a imputar ayer, en el auto de levantamiento del archivo de la causa, a la esposa de Abuín, en libertad gracias a la colaboración que demostró en sede policial cuando los efectivos pusieron sobre la mesa las pruebas recabadas contra su marido. En el auto, redactado el martes pero conocido ayer, el instructor asegura encontrar «indicios de la comisión de un delito de homicidio o asesinato, al haber sido hallado un cadáver que correspondería» a Diana Quer, «existiendo igualmente indicios respecto a la posible comisión frente a la misma de delitos contra su libertad sexual». El juez considera investigado al Chicle y su mujer, y a los dos cuñados que apoyaron la coartada de Rosario los llama en calidad de testigos de la causa.

Además, decide trasladar al Juzgado nº2 de Ribeira el intento de asalto sexual a una chica en Boiro protagonizado por el Chicle en la noche de Navidad, por entender que son hechos distintos, demasiado alejados en el tiempo y que su instrucción conjunta «podría suponer una excesiva complejidad o dilación para ambos procesos».

Conversaciones «enlatadas»

La detallada rueda de prensa ofrecida por el equipo de UCO y Policía Judicial el martes dejó constancia del papel que Rosario jugó en el devenir de la investigación, anotando incluso que ella era conocedora de que el vehículo del Chicle estaba microfonado y de que por ello participó de las conversaciones «enlatadas y poco naturales» con las que trataron de despistar a los guardias. A esta cuestión, entre otra batería de preguntas, responderá previsiblemente hoy la mujer del Chicle, citada junto a su marido en los juzgados de Ribeira.

Este protagonismo renovado de la persona encargada de dinamitar el único escollo que separaba a Abuín de la prisión vuelve a poner el foco sobre una mujer que soportó durante quinientos días la presión mediática y policial que desencadenó el caso Quer. Empleada en una conservera de la zona, la declaración de Rosario Rodríguez marcó un punto de inflexión en el desenlace del caso y sacó a la luz la extrema fidelidad que la unía a su marido.

Tanta, que fue capaz de encubrirlo a lo largo de dieciséis meses a sabiendas de que El Chicle no había pasado la noche de la desaparición, aquel 22 de agosto de 2016, en casa porque «salió a ver un partido del Madrid». Tanta, que incluso años atrás la llevó a proteger a su pareja en detrimento de su hermana gemela, a la que presuntamente habría violado. Finalmente, El Chicle fue absuelto de esta acusación porque Rosario lo excusó.

Desde su puesta en libertad, Rosario Rodríguez ha guardado absoluto silencio, aunque sí se ha dejado ver ante los medios abandonando la casa que compartía con Abuín. Según pudo saber este medio, Rosario mantendrá su papel de colaboradora con la Justicia y evitará —a diferencia de su marido— dar la callada por respuesta. De ello dependerá que el juez mantenga su imputación contra ella o pase a centrar toda su atención en el principal sospechoso del caso, encarcelado en la prisión de Teixeiro desde que el pasado lunes, por consejo de su abogado, se negó a contestar a las preguntas de la juez de guardia en ese momento.