Quesos elaborados artesanalmente por Arqueixal en Palas de Rei
Quesos elaborados artesanalmente por Arqueixal en Palas de Rei - MIGUEL MUÑIZ
El lácteo busca salida en la transformación

Algo más que envasar leche en brick

Dos años después de las tractoradas de Santiago y Lugo comienzan a surgir proyectos para darle valor añadido al producto e incrementar la rentabilidad

SantiagoActualizado:

La tierra del millón de vacas —952.656 cabezas bovinas, según el último censo— no ha sabido históricamente aprovechar su potencial ganadero. En sus granjas se ordeñan cada año 2,5 millones de toneladas de leche, al rededor del 40% de toda España, que convierten a la la Comunidad en una de las las diez mayores productoras de Europa. Sin embargo, los números rojos acechan a numerosas explotaciones dependientes de la venta de leche a una industria que no consigue aportar valor añadido y se limita a envasarla en un brick.

Dos años después de la última crisis de precios que llevó a miles de tractores a tomar las calles de Santiago y Lugo, el sector trata de encarar el futuro desde una nueva perspectiva. En la Comunidad comienzan a surgir proyectos relacionados con la transformación de la leche para incrementar la rentabilidad del producto. No es la primera vez que Galicia intenta dotarse de otro tipo de industria, pero hasta ahora las historias de éxito han sido escasas.

«La crisis forzó mucho las decisiones. Los ganaderos hicieron un gran sacrificio y lograron aguantar. Quedó claro que si queremos pintar algo tenemos que ser dueños de nuestro futuro», subraya el subdirector de la cooperativa Icos, José Ansoar. Junto con Aira y Codeira, y con la entrada de la Xunta en el accionariado, Icos es una de las patas de Dairylact, una nueva empresa transformadora con sede en Melide. «El proyecto parte de un enfoque diversificado», explica Ansoar. La compañía apuesta por la producción de leche pasteurizada, quesos, queso crema o manteca para pastelería. Pero su propuesta más innovadora está relacionada con la elaboración de ingredientes para vender a las farmacéuticas que elaboran leche infantil, un mercado al alza en los países árabes o Asia. En estos momentos, construyen una torre de secado en su factoría de Melide. Cuando la planta funcione a pleno rendimiento esperan poder llegar a procesar alrededor de 200 millones de litros anuales.

En países como Dinamarca o Holanda, explica Alfonso Pérez, responsable de I+D+i del Aula de Productos Lácteos de la Universidade de Santiago, «existe una gran concienciación de que el mercado de productos lácteos es global, y se compite con grandes productores ubicados a miles de kilómetros». Por este motivo, los ganaderos «se han agrupado en grandes cooperativas para tener una posición más sólida», añade. En Galicia uno de los mayores proyectos es el de CLUN, que agrupa a unos 3.500 productores de las cooperativas de Feiraco, Melisanto e Irmandiños. Aunque la primera lleva años en la industria de la transformación, de momento se están centrando en la reducción de costes de producción, explica Roberto García, secretario xeral del sindicato Unións Agrarias (UU.AA.), y no se conocen nuevos proyectos que intenten procesar y darle valor añadido a más leche. Otras dos cooperativas, la de Lemos y Coreber de Bergantiños, adquirían a principios de este año la empresa Celega, una de las mayores compradoras de leche en la Comunidad autónoma, que a su vez se la vende a un proveedor de postres lácteos de Mercadona.

Aunque con una dimensión menor de la anunciada por el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, durante la precampaña electoral, el proyecto de Goodleit para Curtis empieza también a dar sus primeros pasos. La empresa ha iniciado los trámites ambientales para su factoría en los que reduce a 70.000 toneladas al año las 400.000 previstas inicialmente, que supondrían el procesado del 17% de toda la leche que se produce en un año en Galicia. Goodleit no descarta ampliar la planta en el futuro. «Todos los proyectos que sirvan para regular los excedentes puntuales de leche en Galicia, bienvenidos sean», afirma Roberto García, de UU.AA., quien se muestra a la expectativa de su desarrollo antes de aventurar si aliviarán la precaria situación de los ganaderos en un futuro. Goodleit también erigirá una torre de secado para procesar la leche y enviarla al mercado asiático y africano.

En el Aula de Productos Lácteos de la USC llevan tiempo investigando para conseguir que la leche no se estropee en tan poco tiempo. «La única manera de conseguir aumentar la cantidad de leche producida en Galicia es asegurando que esta leche pueda ser introducida en el mercado. Una opción es la comercialización de productos en polvo, que permiten alcanzar mercados más lejanos al tener una vida útil más larga», explica su responsable de I+D+i. Alfonso Pérez advierte, sin embargo, de que ya existe mucha competencia internacional, por lo que aconseja intentar crear «productos más innovadores, diferenciados de los que ya existen en el mercado actual y con un valor añadido más elevado». Pérez se muestra convencido de que «la única forma de garantizar el rural en Galicia es apoyando al sector productivo garantizando la comercialización de sus productos a precios dignos que aseguren la viabilidad de las explotaciones» y, para ello, considera que la investigación y la innovación deben desempeñar un papel clave.