El embalse de Eiras soltando agua al río Oitavén
El embalse de Eiras soltando agua al río Oitavén - EFE

La alerta por sequía se mantiene pese a las lluvias del temporal Ana

Augas de Galicia recomienda esperar a que se estabilice el caudal de los ríos para saber cuál ha sido su impacto

Santiago Actualizado: Guardar
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Las copiosas lluvias que ha dejado en Galicia Ana no son suficientes por el momento para desactivar la alerta por sequía. Pese a que algunos embalses como el de Eiras, que abastece a Vigo, han doblado el agua almacenada, la situación no es igual en todas las presas y aún es pronto para saber si la crecida en los ríos se va a mantener en el tiempo. El director de Augas de Galicia, Roberto Rodríguez, ha explicado esta mañana que la próxima semana llega un nuevo anticiclón por lo que recomienda esperar hasta que se estabilicen los cauces para determinar cuál ha sido realmente el impacto del primer temporal del otoño.

Rodríguez se ha reunido con los representantes de los ayuntamientos que se abastecen fundamentalmente del Ulla y del Tambre, a los que ha instado a seguir implementando medidas de ahorro de agua pese a que en esta zona el riesgo de desabastecimiento no es «inminente». Antes del encuentro, ha explicado que la semana que viene volverá a citarse la oficina técnica de la sequía para evaluar el actual escenario. Pero el responsable de Augas de Galicia ya avanzó que no ve «probable» una vuelta a la prealerta. Tras cinco estaciones más secas de lo habitual, los ríos de la Comunidad llevaban un 80% menos de su caudal habitual para la época en los días previos al temporal Ana. Pese al inmediato crecimiento de los caudales, Augas de Galicia, ya ha notado que en las últimas jornadas han vuelto a descender y considera que hay que esperar a que se estabilicen. Aunque el nivel medio de los embalses subió 13 puntos, la sequía es hidrológica y afecta por tanto a los ríos y acuíferos, sostuvo Rodríguez.

Vigo

Los efectos de Ana han sido especialmente beneficiosos para el embalse de Eiras, que abastece a Vigo. En la ciudad quedaba agua potable para unos 25 días, pero tras las intensas lluvias la presa sobrepasa ya el 71% de su capacidad. Ganó 8 hectómetros cúbicos por el temporal, la mayor crecida de todos los embalses de la cuenca Galicia-Costa. Pese al incremento, las dudas sobre la calidad del agua que llega a los vigueses continúa. Con el pantano bajo mínimos, el Ayuntamiento comunicó que la estación de O Casal tenía problemas para potabilizar el agua. La Xunta decidió extremar la vigilancia y detectó altas concentraciones de hierro en algunos puntos de la ciudad, como Canido. El miércoles, pese a la subida de la presa, los valores se volvieron a disparar. El alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha arremetido hoy nuevamente contra el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, por su política «indigna» y por «especular» con la potabilidad del agua en la ciudad olívica, que ha garantizado al cien por cien. Según informa Efe, en rueda de prensa, Caballero reveló una analítica realizada esta mañana por Aqualia (la concesionaria del agua en Vigo) que arrojó una tasa de 329, microgramos por litro de hierro (dentro de los parámetros saludables). Sin embargo, el alcalde aseguró no recordar la medición del día anterior.

La sequía lleva semanas protagonizando la última batalla entre la Xunta y Vigo. Los populares acusan a Caballero de «jugar con la salud de los vigueses» porque, pese a tener informes que recomendaban invertir para modernizar la potabilizadora, decidió ignorarlos. Y el alcalde los ataca por «sembrar dudas» sobre el agua de Vigo y no sobre la de Redondela o Baiona, donde gobierna el PP.