Oriol Pujol, ante la Audiencia de Barcelona en julio de 2018 - EFE

La juez acaba con la semilibertad que la Generalitat concedió a Oriol Pujol

La magistrada de Vigilancia Penitenciaria acepta un recurso de la Ficalía contra el tercer grado del político nacionalista

BarcelonaActualizado:

Un juzgado de Vigilancia Penitenciaria ha corregido a los Servicios Penitenciarios de la Generalitat, que habían concedido el tercer grado (semilibertad) al exdirigente de Convergència Oriol Pujol, condenado a dos años y medio de cárcel por el caso de corrupción de las ITV.

En un auto hecho público este jueves, y que todavía se puede recurrir, la juez ha estimado el recurso que presentó la Fiscalía contra la decisión de los Servicios Penitenciarios, que permitían al expolítico convergente acudir a la cárcel solo a dormir (durante la semana) y le dejaban pernoctar en su casa los fines de semana.

La Dirección de Servicios Penitenciarios del Departamento de Justicia de la Generalitat concedió el pasado 21 de marzo el tercer grado al único hijo del expresidente catalán Jordi Pujol que se dedicó a la política. Lo hizo después de un informe favorable de la junta de tratamiento de la cárcel Brians 2, de Sant Esteve Sesrovires (Barcelona), donde había ingresado el político. Llevaba poco más de dos meses en prisión, donde había ingresado el 17 de enero, cuando pudo salir en tercer grado.

La Fiscalía había advertido de que conceder el tercer grado a Oriol Pujol transmitía a la sociedad «un peligrosísimo mensaje de que es rentable delinquir» y de que «la ley no es igual para todos», al no castigarse «con la misma severidad» a los delincuentes con «elevado estatus social» respecto a los «desfavorecidos».

Ahora, la juez de Vigilancia Penitenciaria ha dado la razón al ministerio público. Y en su auto, la magistrada considera prematuro clasificar a Pujol en tercer grado pues «ni tan siquiera habían trascurrido dos meses desde su ingreso».

Para la juez, este tiempo ha sido insuficiente para que el equipo técnico pudiese haber valorado convenientemente un programa de tratamiento para reo que incluya su semilibertad.

La juez reconoce que concurren en el caso de Pujol de circunstancias favorables determinantes para su clasificación en tercer grado, como el no tener antecedentes, haber reconcido los hechos, haber pagado la totalidad de las multas impuestas, su integración familiar o que en la actualidad trabaje como comercial para diferentes empresas.

Sin embargo, la magistrada añade que «resulta prematura» esta semilibertad, pues no ha concluido el tratamiento sobre moral y valores que está cursando, y «dada la existencia de determinados déficits relevantes a nivel personal que deben ser trabajados».

Entre ellos, «potenciar la concienciación de elementos de riesgo asociados a la conducta delictiva y la gestión en el establecimiento de límites en las relaciones interpersonales», tal y como apunta el informe psicológico.

En definitiva, el auto recuerda que el tercer grado no es más que «la relajación» de los mecanismos normales de control de la vida del interno, concediéndole un espacio más amplio de libertad, «lo que no debe hacerse si no es cono una cierta garantía de éxito».

Corrupción política

También recuerda la juez que el caso de Oriol Pujol los delito cometidos son de «especial relevancia» por su «repercusión institucional y social», pues el hijo del expresidente causó un «gran descrédito a las instituciones», pues era diputado del Parlamento de Cataluña, y se aprovechó «su privilegiada condición política y actividad pública» para delinquir.

La Audiencia de Barcelona condenó a Oriol Pujol a dos años y medio de cárcel por tráfico de influencias, cohecho y falsedad documental por haber maquinado políticamente a favor de un amigo empresario del sector de las ITV a cambio de comisiones.

El expolítico convergente reconoció los hechos en un pacto con la Fiscalía para mitigar su condena y evitar enfrentarse a un tribunal con jurado popular.

Con el pacto, la mujer del político, Anna Vidal, se libró de entrar en prisión, al reducirse su condena por debajo de los dos años de cárcel. Y es qeu través de su esposa fue como Pujol cobró las comisiones de su amigo Sergi Alsina. Lo camuflaban como trabajos de asesoramiento supuestamente hechos por Vidal, que en realidad nunca existieron.