La Fundación Dalí se pone deberes para potenciar el legado del artista

Se celebrarán exposiciones en Mónaco, China, Rusia, Corea y Japón y se modernizarán las experiencias museísticas de Figueras y del Castillo de Gala

Durante 2020 o 2021 llegará de una obra icónica de Dalí que podrá verse en la Torre Galatea

BarcelonaActualizado:

Superadas ya las inoportunas turbulencias de la aún más inoportuna exhumación de 2017 y con el Teatro-Museo de Figueras consolidado como el primer museo de Cataluña y el tercero de toda España a pesar a los altibajos de los últimos dos años, la Fundación Gala-Salvador Dalí afronta el futuro con un reto nada menor: impulsar un plan que permita defender con mayor ahínco la obra del pintor ampurdanés, proteger su legado y, sobre todo, potenciar la imagen de Dalí más allá de su condición de icono artístico universal.

Para ello, el presidente de la fundación, Jordi Mercader, anunció ayer una batería de medidas entre las que destacan exposiciones en Mónaco, China, Rusia, Corea y Japón; una modernización de las experiencias museísticas de los itinerarios de Figueras y del Castillo de Gala en Púbol; y la llegada, durante 2020 o 2021, de una obra icónica de Dalí que podrá verse en la Torre Galatea durante unos cinco meses fruto de un acuerdo con una institución aún por desvelar. Otro de los proyectos destacados es la publicación, aún sin fecha, de una edición revisada de La vida secreta de Salvador Dalí, autobiografía que el pintor publicó en 1942. «Tenemos el reto de rehacerla en base a un análisis mucho más intenso del original», defiende Mercader.

Se trata, a fin de cuentas, de tomar impulso en esa recuperación de entre el 6 % y el 7 % de visitantes que empezó a detectarse a finales de 2018 -Dalí atrajo el año pasado a 1,3 millones de visitantes a sus tres museos gerundenses- y, muy especialmente, de decidir qué hacer con esos entre 3 y 6 millones de euros que la Fundación Gala-Salvador Dalí genera cada año. «Este dinero lo tenemos que utilizar para proteger la obra, para hacer que nuestros visitantes disfruten más y estén más cómodos, para potenciar Púbol, para implantar nuevas tecnologías…», detalla Mercader. A vueltas con el legado del artista y su inexistente huella institucional en Barcelona, el máximo responsable de la Fundación considera que la ciudad «tiene una deuda con Dalí» que, sin embargo, ve complicado poder solventar. «Ahora el consenso es especialmente difícil», lamenta.

Litigios y catálogos

El horizonte más próximo, en cualquier caso, queda en manos de la publicación de una nueva entrega del catálogo razonado dedicada a la escultura de Dalí y, en un tono completamente diferente, de la resolución de algunos litigios como el que salió a la luz hace pocas semanas y que enfrenta a la Fundación Dalí y los productores de La casa de papel por el uso que se hace en la serie de máscaras con el característico bigote del artista. «Lo estamos estudiando y tenemos que ver qué hacemos. Otra cosa es que alguien piense que con esto la Fundación quiere hacer dinero, cuando los réditos que obtenemos nunca nacen de proteger la obra o la imagen del artista», relativiza Mercader.

La traducción al chino del catálogo, la consolidación del público francés como uno de los principales motores de esos visitantes internacional que copan el 80% de la asistencia y la recuperación de unas cifras que, pese a todo, bajaron en 2018 un 7,52 % respecto a las de 2017, completan la lista de deberes.