Imagen de los presos independentistas distrubuida por Òmnium - ÒMNIUM | Vídeo: ATLAS

Dos políticos independentistas presos presionan ahora con una huelga de hambre

Òmniun filtra sin autorización a los medios afines una imagen de los presos independentistas de Lledoners

BARCELONAActualizado:

El juicio contra el «procés» se acerca y el independentismo trata de redoblar su presión hacia el poder judicial. Tras meses asegurando que el Tribunal Supremo ya tiene decidido condenarles, pese a que la vista ni siquiera tiene fecha –será, en todo caso, a principios de año–, dos de los presos independentistas se disponen ahora a apretar también con una huelga de hambre. El exconsejero Jordi Turull y el exlíder de la Assemblea Nacional Catalana (ANC) Jordi Sànchez han comuniado este sábado a los responsables de la cárcel de Lledoners (Barcelona) que no ingerirán ningún alimento sólido durante un tiempo indefinido.

Los dos presos justifican esta iniciativa por el «bloqueo» al que, aseguran, les somete el Tribunal Constitucional (TC) en sus intentos de llevar su causa al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH). Lo ha explicado este sábado el abogado Jordi Pina en una rueda de prensa a la que, por cierto, los organizadores –del entorno de la ANC y del PDEcat– no han convocado a este diario ni a otros medios de comunicación críticos con el proceso independentista. El letrado se ha quejado de que el Tribunal Constitucional tiene «olvidados en un cajón» todos los recursos de amparo presentaron contra la prisión provisional decretada para sus clientes. Es un paso obligado para poder llevar la causa ante la justicia internacional. El Tribunal Constitucional ha aceptado a trámite los ocho recursos que presentaron –falta que se pronuncien sobre el último– pero todavía no ha resuelto ninguno. Todo ello pese a que la legislación española establece que deben resolverse en un plazo máximo de 30 días.

El primero de los escritos –se ha quejado el abogado– lo interpusieron el 22 de noviembre de 2017, hace ya más de uno año. Por eso reclaman un Tribunal Constitucional «imparcial y diligente» que «no obstaculice» el ejercicio de sus derechos. Y es que consideran que los tribunales españoles los han vulnerado. A día de hoy su confianza para «recibir justicia» la depositan en el TEDH, ha recalcado el abogado de Sànchez y Turull.

En Lledoners están siete de los nueve líderes encarcelados por el «procés» pero solo Sànchez y Turull han tomado la decisión de iniciar esta huelga. El resto, sin embargo, les han dado su apoyo con una fotografía conjunta en el centro penitenciario que, oportunamente, ha difundido –sin permiso de la cárcel– Òmnium Cultural a varios medios de comunicación afines.

Turull y Sànchez se han dirigido la mañana de este sábado a la dirección del centro penitenciario de Lledoners para comunicarles el inicio de una huelga «sin duración determinada», según han informado fuentes penitenciarias. Así establece el reglamento penitenciario que debe hacerse. Los políticos han avisado de que no ingerirán alimentos sólidos pero sí líquidos. Ahora los médicos de la cárcel deberán hacer un seguimiento de estado. De empeorar su salud, los servicios penitenciarios de la Generalitat tendrían que trasladarles a la unidad hospitalaria penitenciaria de Tarrasa (Barcelona). Como medida extrema, si peligran sus vidas, un juez podría autorizar su alimentación forzosa con suero, por indicación facultativa. Jaume Padrós, presidente del Colegio de Médicos de Barcelona y doctor personal de Sànchez y Turull, les explicó a los dos los riesgos que acarreaba su decisión, según ha relatado en la misma rueda de prensa en la que ha comparecido su abogado.

Pese a ponerse en huelga de hambre, los dos presos seguirán sujetos al régimen normal del centro penitenciario. Mantendrán sus horarios y actividades, incluida la obligación de acudir al comedor para el desayuno, almuerzo y cena. Eso es lo que aseguran al menos fuentes oficiales de la consejería de Justicia.

Un «juicio justo»

El presiente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reaccionado a este nuevo intento de presionar a la justicia. Tras una reunión del G20 en Buenos Aires, ha garantizado que los presos tendrán «un juicio justo» y se mostró crítico con la huelga de hambre. No opina lo mismo el presidente de la Generalitat, Quim Torra, que da su apoyo Turull y Sànchez por una iniciativa que les sirve para «acusar al Estado por todo lo que está haciendo».

Desde las filas populares, el líder del partido en Cataluña, Alejandro Fernández, ha vinculado la huelga con la presión de los funcionarios al Govern de Torra de los últimos días. La «especialidad» del independentismo es «desviar la indignación cuando les llega a ellos», ha escrito en su Twitter. Inés Arrimadas (Ciudadanos) no ha querido valorar la huelga por ser «una decisión tan personal». La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, por su parte, ha apoyado a Sànchez y Turull por el «abuso inadmisible» del TC, que «bloquea» sus recursos de amparo.

Una foto sin autorización

Solo dos de los nueve líderes independentistas encarcelados por el «procés» iniciaron la huelga de hambre. Por eso, Òmnium se apresuró a difundir una foto de los siete que están en Lledoners para dar una imagen de «unidad». Es una instantánea captada por la cámara del taller de fotografía de la cárcel. Solo pueden tener una foto como esta los internos con un alto grado de participación en las actividades. Es el caso de estos siete presos.

Pero la difusión de la imagen se ha hecho sin permiso de los Servicios Penitenciarios de la Generalitat, tal y como han informado este sábado fuentes oficiales. Sin embargo, la consejería de Justicia no prevé investigarlo. Consultadas por este diario, fuentes de este departamento de la Generalitat se han limitado a justificar que «no hay ningún preso que haya difundido la imagen».