El peso en el Gobierno y un equipo más reducido condicionan la presencia regional en la Ejecutiva
Los consejeros Antonio Silván, Silvia Clemente, Alicia García y Milagros Marcos, ayer en el Congreso - ICAL

El peso en el Gobierno y un equipo más reducido condicionan la presencia regional en la Ejecutiva

El PP regional pide una presencia «equivalente» en el nuevo organigrama y pone como aval los resultados electorales

ISABEL JIMENO
SEVILLA Actualizado:

Con el aval de otra mayoría más que holgada, y ya van seis, en las autonómicas del pasado 22 de mayo, unos resultados municipales en los que las gaviotas prácticamente se comieron a las rosas y el más reciente recuerdo de unas generales en las que el PP prácticamente barrio del mapa de Castilla y León al PSOE, reducido casi a la mínima expresión. Así desembarcó ayer en Sevilla la delegación de 340 populares castellano y leoneses que participan en este XVII Congreso del PP. El amplio respaldo recibo en las urnas en una Comunidad en la que la bandera del PP ondea desde hace más de un cuarto de siglo es la mejor carta de presentación ante Mariano Rajoy para reclamar que en la nueva cúpula de Génova, Castilla y León siga teniendo una presencia y peso como corresponde.

«Lo que quiere el PP de Castilla y León es que se oiga su voz y tener una presencia fundamental», advierte en las horas previas al inicio de la cita congresual el secretario regional del partido, Alfonso Fernández Mañueco, consciente de que el cónclave de Sevilla no es igual a la de Valencia de 2008. Ahora, el PP está en el Gobierno de la Nación y la crisis económica obliga a la austeridad, por lo que todo apunta a que Rajoy diseñará —al igual que lo hizo en el Ejecutivo— un equipo más reducido. Son los dos condicionantes que la Comunidad conoce de cara a ese nuevo Comité Ejecutivo Nacional que será ratificado el domingo y que pueden hacer variar el número de sus militantes con silla fija en Génova. Aún así, más allá de las cifras concretas, Fernández Mañueco lo tiene claro: «Va a haber una representación importante del PP de Castilla y León». Asegura que «no es casualidad» que el presidente regional del partido y de la Junta, Juan Vicente Herrera, sea uno de los tres ponentes de la Ponencia Política.

«Eso pone bien a las claras que el PP de Castilla y León no sólo habla, sino que se le escucha, se siente querido y es una organización respetada», subraya el número dos del partido en la Comunidad, quien reclama una cuota «equivalente». «Que se vea que el PP de Castilla y León tiene presencia en la dirección nacional, como la ha tenido hasta ahora y como estoy seguro que seguirá teniendo».

Eso sí, la delegación castellano y leonesa emprendió viaje a la capital hispalense consciente de que será más difícil hacerse con un hueco en la Ejecutiva, donde hasta ahora se sentaban diez de sus miembros. Aunque la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, no cerró la puerta a que ministros integren también la directiva popular, lo cierto es que las responsabilidades en los distintos escalafones del Gobierno central —de Castilla y León son el secretario de Estado de la Seguridad Social, Tomás Burgos; el director general de la Policía, Ignacio Cosidó, o el director general del Imserso, César Antón, entre otros—o instituciones —el soriano Jesús Posada es el presidente del Congreso y Juan José Lucas, vicepresidente del Senado— son un condicionante que pesa en contra de algunos de los populares de cara a reeditar su cargo en la cúpula de Génova. Es el caso del salmantino José Antonio Bermúdez de Castro, coordinador electoral del partido desde el anterior Congreso Nacional, pero ahora también secretario general del Grupo Parlamentario Popular en el Congreso y responsable de la coordinación de los 185 diputados y la relación con el Gobierno.

Herrera tiene su sitio

Situación similar es la que vive su paisano Gonzalo Robles, en la Secretaría de Estado de Cooperación Internacional. Más papeletas para continuar en el equipo directivo de Rajoy en Génova la ya miembro de la Ejecutiva como secretaria Sandra Moneo. La burgalesa es la voz del PP en Educación, uno de los ámbitos en los que el Gobierno de Rajoy ya está imponiendo su sello.

Una mandato con mucha tarea ha tenido el propio Alfonso Fernández Mañueco, presiente del Comité Nacional de Derechos y Garantías y responsable de resolver las cuestiones internas. El leonés Alfredo Prada, vocal por designación y responsable del Departamento Exterior, junto a los vocales electos Juan Carlos Aparicio, Juan José Lucas, Miguel Ángel Cortes y Tomás Villanueva, completan la representación de Castilla y León en Génova, junto a Herrera, que como presidente regional del partido y de Comunidad tiene su asiento reservado.