Interior del Museo del Pan de Mayorga
Interior del Museo del Pan de Mayorga - F. HERAS
GASTRONOMÍA

«Hay que terminar con el mito de que el pan engorda»

Con motivo del Día Mundial del Pan, el Museo de Mayorga celebra una serie de actividades para dar a conocer este alimento universal a pequeños y mayores

VALLADOLIDActualizado:

Si nos pusiéramos a contar las veces que comemos pan de forma consciente e inconsciente antes, durante y después de las comidas, llegaríamos a darnos cuenta de la importancia de este en la alimentación diaria de los humanos casi desde que estos tienen consciencia. Para honrar a este milenario producto se celebra este viernes el Día Mundial del Pan en numerosos lugares en los que se realizarán diversos homenajes a este fermentado de harina, agua y levadura. En Valladolid, tierra de pan por excelencia que cuenta con una Figura de Calidad que protege su elaboración desde hace varios años, no podía faltar un espacio en el que rendir tributo y conocer un poco más de lo que se esconde detrás de la barra y la hogaza, el Museo del Pan de Mayorga.

En él, y con motivo de celebrar el Día Mundial, se celebra la Feria «Sabor a Pan» con diversas actividades encaminadas a «dar a conocer el pan y su importancia», así como «ayudar a desmontar ese mal mito de que engorda», resume el director del centro, Jose Miguel Román. «Esto es como todo, si te comes una barra de pan rellena de grasa lo que te engorda no es el pan», defiende, al mismo tiempo que anima a un consumo «necesario y responsable» del mismo.

«Son tres días de puertas abiertas del Museo donde habrá diez puestos de diversas panaderías de la zona para que la gente pueda probar y degustar diferentes tipos de pan», señala, y añade que los que se acerquen desde este viernes hasta el domingo podrán consumir cervezas artesanas, algunas de ellas elaboradas con levadura de pan. «Aquí todo esta relacionado con el pan», indica, y anima a los más pequeños a acudir a los diversos talleres infantiles de panadería y cuentacuentos.

«En Valladolid hay pan de mucha calidad»

Lechugino, de cuadros, cuatro canteros, barra de picos, fabiola... son muchas las formas en las que se presenta el pan que la artesanía vallisoletana ha ido perfeccionando en sus hornos con el paso de los años. «Estamos en una de las zonas con mejores trigos», se congratula Jose Miguel, que apunta al tipo de harina utilizado como la principal diferencia entre unos productos y otros. «Es como la Coca Cola, es difícil que un panadero te diga exactamente como hace su pan», comenta entre risas, mientras se muestra rotundo al asegurar que en Valladolid «se sigue haciendo un pan de mucha calidad».

Sin embargo, reconoce que el avance de la ciencia alimentaria, del ritmo de vida de la población, y, como no, de los problemas económicos, han llevado a que cada vez sean más los que optan por un producto industrial en lugar de uno artesano. «El pan industrial de alguna forma ha devaluado el alimento mediante ofertas agresivas», sostiene el director del Museo del Pan de Mayorga.