Laura Luelmo
Laura Luelmo - ABC

La pintura y viajar, las dos pasiones de Laura Luelmo

Las personas que la conocían la definen como alguien alegre y comprometida

Bernardo Montoya, detenido por el asesinato de Laura Luelmo, confiesa el crimen

ZAMORAActualizado:

Laura Luelmo, la profesora asesinada en El Campillo (Huelva) era una joven alegre, comprometida, apasionada del dibujo y las artes gráficas y aplicada en los estudios. Así la definen algunas personas que habían compartido con ella parte de su trayectoria vital. «Tenía sueños como todo el mundo y se los han truncado», lamentó visíblemente afectada la directora del colegio Sagrado Corazón de Jesús de Zamora, Rosa Oviedo, en el que la profesora cursó sus estudios de Secundaria.

También en la Universidad de Salamanca, donde esta docente de 26 años completó sus estudios de Bellas Artes mostraron su pesar por el asesinato de una joven que era buena estudiante y que allí supo canalizar sus inquietudes artísticas. La profesora zamorana, que en su perfil de la red social Linkedin confesó que le gustaba compatibilizar sus «dos pasiones, la pintura y viajar», mostró su espíritu viajero al participar en un intercambio académico en la Universidad de las Américas de Puebla, en México, o al marchar a Valencia, tras obtener el graduado, para hacer un máster para ser profesora de Secundaria y Bachillerato de la especialidad de Dibujo.

Allí también este pasado martes guardaron silencio en recuerdo de Laura Luelmo y la rectora de esa universidad, María Vicenta Mestre, recordó que «una muerte prematura siempre es una tragedia, y más en esta excepcional situación». Igualmente sintieron dolor en la Biblioteca Nacional de España, de la que la profesora zamorana fue becaria y en la que mostró algunas de sus caricaturas. Posteriormente, Laura Luelmo preparó las oposiciones de profesora, que llegó a aprobar pero sin obtener plaza, lo que hizo que entrara como docente en el colegio Nuestra Señora del Rocío de su ciudad natal para cubrir una sustitución hasta que hace unas semanas le llamaron para trabajar en el instituto de Nerva (Huelva).

En la concentración de ayer en Zamora no faltaban personas allegadas a la familia de la joven asesinada, como algunos funcionarios de la Junta de Castilla y León que no pudieron contener las lágrimas y a los que resultaba imposible hablar para la prensa por la vinculación que tenían con el padre de la joven, ingeniero agrónomo del servicio de Agricultura jubilado este mismo año, o con su madre, trabajadora del servicio de Empleo.

También acudieron a la concentración vecinos de Villabuena del Puente, el pueblo zamorano del que descendía por parte materna y del que es su novio. Entre ellos, Gregorio Mayoral, que tiene familia en común con la de la profesora fallecida, y recordó de sus visitas al pueblo que era una chica «muy buena» que iba con cierta frecuencia a Villabuena junto a su novio. La propia joven víctima de un feminicidio dejó plasmado a través de las redes sociales su compromiso con la igualdad y contra la violencia machista. Un ejemplo de ello fue cuando hace más de tres años retuiteó un mensaje que ayer muchos recordaban como presagio de la fatalidad y raíz para atajar una lacra social como la del machismo: «Te enseñan a no ir sola por sitios oscuros en vez de enseñar a los monstruos a no serlo, ESE es el problema».

Precisamente, su último mensaje en Twitter fue una ilustración con la que aportó su granito de arena el pasado 8-M con motivo del Día de la Mujer. Una imagen que ayer había recibido miles de retuits como muestra de las también miles de personas que guardaron silencio en concentraciones celebradas en distintos puntos de España por el asesinato de Laura Luelmo.