Imagen de hace unos meses de las obras del nuevo hospital
Imagen de hace unos meses de las obras del nuevo hospital - Ana Pérez Herrera

El hospital, el ferial y el cuartel de la Guardia Civil cambiarán Toledo

Son los grandes retos de la legislatura que ahora empieza. La mayor urgencia es solucionar el problema de accesos en el barrio del Polígono

ToledoActualizado:

Toledo verá alterada su fisonomía en los próximos años gracias a tres grandes obras: el nuevo hospital, en el barrio del Polígono; el recinto ferial, que se trasladará de La Peraleda a Safont; y el nuevo cuartel de la guardia civil, en Palomarejos/Santa Teresa.

Sin duda, el gran cambio vendrá por el hospital. La enorme infraestructura sanitaria pensada en tiempos de Bono, proyectada por Barreda, paralizada por Cospedal y edificada por Page será una realidad, por fin, en el primer trimestre de 2020.

Esa es la fecha en la que abrirá sus puertas, según anunció esta semana Regina Leal, directora gerente del Sescam (Servicio de Salud de Castilla-La Mancha). De hecho, el armazón del hospital ya está terminado y los próximos seis meses se dedicarán a dotarle del imprescindible equipamiento tecnológico.

El nuevo hospital es una demanda de todos los toledanos, sin discusión, que ven (y sufren) cómo el actual «Virgen de la Salud» está saturadísimo tras más de 50 años de actividad. A este último, pues, le quedan pocos meses de vida. Su cierre plantea varias preguntas que las administraciones todavía no han respondido: ¿a qué se dedicará ese espacio? ¿cuál es el plan del Ayuntamiento para que en el barrio de Palomarejos no caiga en picado la actividad económica?

De momento, lo único que se conoce es que el Consistorio abrirá un «debate» con la Junta de Castilla-La Mancha, que tiene la cesión del edificio, y con los vecinos. Partidos como Ganemos y el PP plantearon trasladar allí el Hospital del Valle, pero la idea se desechó tras negarse la Asamblea por la Sanidad Pública.

«Queremos reunirnos con todos los sectores, con los vecinos y la Junta para que se concreten actuaciones de carácter residencial y sanitarias, complementando al Centro de Especialidades, que también va a ser ampliado», explicaron fuentes del Ayuntamiento a ABC hace dos semanas.

En el barrio de Palomarejos/Santa Teresa también se levantará el nuevo cuartel de la Guardia Civil, que triplicará su extensión respecto al actual hasta un total de 30.000 metros cuadrados. En concreto, se ubicará en la avenida Mas del Ribero, en los terrenos de la antigua Fábrica de Armas, frente al yacimiento de Vega Baja. El plazo para edificar el nuevo cuartel es de siete años, por lo que no es seguro, ni siquiera probable, que esté listo al acabar la recién inaugurada legislatura.

En todo caso, la idea del Ayuntamiento es construir 500 viviendas para jóvenes donde ahora está el cuartel, ya que estos terrenos pasarán a la Empresa Municipal de la Vivienda gracias a un convenio con los ministerios de Interior y Defensa.

Falta el POM

Volviendo al nuevo hospital, en el Polígono hay un problema evidente: los accesos al barrio. Esta semana, el presidente de Castilla-La Mancha y exalcalde de Toledo, Emiliano García-Page, reconocía en una entrevista en el portal Encastillalamancha.es: «El hospital no está abierto y ahora habría problemas para acceder».

Page repartía las culpas entre el Gobierno central y el Ayuntamiento. Al Estado le achaca ser el titular de las carreteras A-42 y N-400, conexiones ineludibles con el Polígono, y no haber movido un dedo; y al Consistorio no tener listo un nuevo Plan de Ordenación Municipal pese a que la alcaldesa, su compañera de partido en el PSOE Milagros Tolón, prometió aprobarlo durante la pasada legislatura.

La Junta tiene un proyecto de accesos que desembocaría «hacia la parte trasera del Polígono». Page asegura que en la primera quincena de julio el proyecto se someterá al estudio de impacto ambiental y luego habrá reuniones a tres bandas (Gobierno, Junta y Ayuntamiento) para «ver cómo repartir la financiación».

En cuanto al recinto ferial, Tolón anunció al principio de su mandato, en diciembre de 2015, su intención de trasladarlo a Safont. Pasó el tiempo y no fue hasta el año pasado cuando se invirtió casi un millón de euros en peatonalizar toda la zona que hay entre la estación de autobuses y el remonte, adecuando un paseo.

Después, en noviembre, se adjudicaron las obras de la primera fase del nuevo recinto ferial por poco más de 500.000 euros. La previsión del Ayuntamiento es que la Feria de este año ya se celebrase en Safont. Sin embargo, no hay noticias de las obras y obviamente en este verano allí todavía no se celebrará nada.