Dinero y material intervenido al atracador solitario y al grupo mde ladrones
Dinero y material intervenido al atracador solitario y al grupo mde ladrones - Guardia Civil

Detenidos cinco atracadores de siete sucursales bancarias de varias localidades toledanas

Cuatro de los arrestados pertenecían a una organización criminal y el quinto actuaba en solitario

ToledoActualizado:

La Guardia Civil de Toledo ha parado los pies a cinco atracadores que habían sembrado la incertidumbre en las sucursales bancarias de los pueblos de la provincia desde abril, después de seis golpes en oficinas de Caja Rural Castilla-La Mancha y uno más en una entidad del Banco de Santander.

El Grupo de Patrimonio de Policía Judicial ha detenido, por un lado, a los cuatro miembros de una banda criminal y, por otro, a un atracador solitario. En total, habían logrado sustraer 96.000 euros, de los que sólo se han recuperado unos cientos de euros, ya que los ladrones despilfarraron el dinero de los botines en pagar sus vicios.

Tres de ellos han ingresado en prisión, dos del grupo organizado (el cabecilla y un prófugo) y el tercero en discordia es el atracador que iba por libre y que no tiene ningún vínculo delincuencial con la banda.

Cuando el 16 de junio el delegado del Gobierno en Castilla-La Mancha, José Julián Gregorio, avanzó públicamente «noticias importantes en breve» sobre esa oleada de atracos, los cinco presuntos autores de esos delitos ya habían sido detenidos. Este viernes, Gregorio ha dado pormenores de las dos operaciones que la Guardia Civil ha realizado de manera paralela para «sacar de la circulación», como ha dicho el delegado, a los cinco atracadores, todos españoles y con edades comprendidas entre los 30 y 40 años.

Los cuatro individuos que componían la organización criminal sumaban más de doscientos antecedentes policiales por robos con fuerza y de vehículos, además de por tráfico de drogas. Entre ellos había también un prófugo de la Justicia (P. S. S. B.), que había aprovechado un permiso carcelario para no regresar a prisión en abril, cuando estos sujetos comenzaron su frenesí delictivo por sucursales de Caja Rural Castilla-La Mancha en la provincia de Toledo. El 26 de abril fue su primer golpe, en la oficina de Burguillos. Luego atracaron las sucursales de Yuncler, Numancia de la Sagra y Pantoja los días 10, 18 y 26 de mayo, respectivamente.

Siempre actuaban en poblaciones donde no hay un puesto de la Guardia Civil y robaban a medida que necesitan dinero para pagar sus vicios, con un mismo «modus operandi»: el cabecilla, M. A. P. G., aprovechaba la entrada de algún cliente para irrumpir en la oficina. Lo hacía con el rostro tapado y con un arma de fuego, posiblemente simulada, en sus manos. El fugitivo, P. S. S. B., guardaba las espaldas al jefe y en alguna ocasión iba armado con una navaja. En la calle, los otros dos miembros de la organización, J. S. S. y J. G. S. V., vigilaban y hacían la función de conductor para huir tras el atraco en un vehículo robado en otra población.

La buena vida se les terminó cuando la Guardia Civil los cazó tras el golpe de Pantoja. Para ello se había puesto en marcha la operación «Alien Day» a raíz de su primer atraco, el 26 de abril, el mismo día que se recuerda cada año el estreno de la primera película de «Alien», en 1979. La operación de nombre cinematográfico llevó a los investigadores a Toledo capital y a Pinto (Madrid), donde se realizaron tres registros domiciliarios y se hallaron dos pistolas simuladas, además de ropa usada en los atracos. Con todo, los cuatro individuos fueron detenidos como presuntos autores de cuatro delitos de robo con violencia e intimidación, la sustracción de vehículos a motor y la pertenencia a un grupo criminal.

«Un trabajo fantástico»

Para entonces, el Grupo de Patrimonio de la Guardia Civil ya no tenía ninguna duda de que una sola persona era la autora de los atracos a la sucursal del Banco de Santander en Camarena el 16 de mayo, así como a las sucursales de la Caja Rural Castilla-La Mancha en Totanés y Burujón los días 1 y 13 de junio, respectivamente.

Armado con un revólver, que luego se supo que era real y no simulado, el asaltante entraba a primera hora de la mañana, tapando su rostro con distintas prendas de vestir y complementos, como gorras y gafas de sol. La operación «Aderezo» llevó hasta Feliciano A. M., con varios antecedentes policiales por robos contra el patrimonio. Fue arrestado cuando circulaba en un vehículo por Argés (Toledo). Estaba a tan solo 14 kilómetros de su domicilio, en Nambroca, donde los investigadores y la Unidad de Seguridad Ciudadana (Usecic) de Toledo encontraron el arma de fuego utilizado en sus atracos (un revólver, todavía con balas en el cargador) y munición, además de prendas de vestir usadas en los golpes. El hecho de que Feliciano, ahora en prisión, viviera en Nambroca hará pensar a muchos vecinos en un conocido delincuente de la zona, que sí está en prisión, pero no por estos atracos.

Después de comparecer ante los periodistas este viernes, el delegado del Gobierno felicitó personalmente a componentes del Grupo Patrimonio y a su jefe, que han estado presentes en la rueda de prensa. «Ha sido un trabajo fantástico», les ha remarcado delante del jefe de la Guardia Civil en Castilla-La Mancha, el general de brigada Manuel Llamas.

Con esas cinco detenciones, la Guardia Civil de Toledo ha hecho pleno en el esclarecimiento de los ocho atracos que ha habido en sucursales bancarias de la provincia en lo que va de año y que eran de su competencia, según un portavoz de la comandancia. El primero de ellos fue el robo a una sucursal bancaria de El Real de San Vicente el 13 de febrero. Fueron detenidos cuatro hombres y una mujer, de entre 24 y 56 años, que se llevaron unos 30.000 euros.