Los Reyes, este jueves en el concierto en homenaje a las víctimas del terrorismo, en el Auditorio Nacional
Los Reyes, este jueves en el concierto en homenaje a las víctimas del terrorismo, en el Auditorio Nacional - Ángel de Antonio

Las víctimas piden ante los Reyes que se prohíban «los homenajes a terroristas recibidos como héroes»

Don Felipe y Doña Letizia, recibidos con «vivas» y aplausos en el tradicional concierto In Memoriam de las víctimas del terrorismo

MadridActualizado:

Los Reyes han presidido en la tarde de este jueves el tradicional concierto In Memoriam de las víctimas del terrorismo, cuya presidenta, Marimar Blanco, ha tomado la palabra para pedir que se prohiban «los homenajes a terroristas que son recibidos como héroes en sus municipios porque supone una clara humillación a las víctimas». Blanco ha hecho esta petición ante los ministros de Justicia, Dolores Delgado, y de Interior, Fernando Grande-Marlaska, presentes en el homenaje a las víctimas.

La última vez que las víctimas tuvieron que soportar un homenaje a los asesinos fue el pasado 3 de marzo en Bilbao, donde decenas de personas recibieron con un homenaje a Germán Urizar, tras pasar 28 años en prisión.

Blanco ha agradecido apoyo de la Corona a las víctimas. «Siempre estaremos en deuda con la más alta institución del Estado», manifestó, y agregó: «Siempre habéis estado a nuestro lado. Nuestro dolor ha sido siempre el dolor de la Corona, el dolor de toda España».

A su llegada al salón de conciertos del Auditorio Nacional, los Reyes han sido recibidos con «vivas» y aplausos por parte del público, y con el Himno Nacional. Cuando han finalizado sus acordes, la hermana de Miguel Ángel Blanco, el concejal asesinado por ETA en 1997, ha afirmado que «ganar la batalla a ETA ha sido uno de los grandes logros de España», pero que su final «no se lo debemos a los asesinos, a sus colaboradores, quienes jamás nos han perdonado la vida ni nos han regalado un segundo de libertad».

Su «derrota incuestionable», ha explicado Blanco, «se la debemos a la unidad de los demócratas, a la firmeza de nuestro Estado de Derecho, al incansable y magnífico trabajo de nuestras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y también a la judicatura y a la fiscalía». Por lo tanto, «nada les debemos y jamás vamos a permitir que los herederos de ETA puedan intentar blanquear la historia del terror sufrida en nuestro país».

Blanco destacó que el objetivo de los terroristas es «legitimar su pasado, borrar su culpa y su pasado, no sentirse señalados por los más de 800 asesinatos que cometieron o ayudaron a cometer», y manifestó que «la agenda de los temas pendientes no pueden marcarla los terroristas o sus amigos» porque «lo primero son las víctimas y sus básicas reclamaciones».

«Continúa siendo el momento de los demócratas, de las víctimas, y no de quienes durante tantos años intentaron socavar nuestro sistema democrático», prosiguió Blanco. «Continúa siendo el momento de escribir el relato con vencedores y vencidos, sin equidistancia ni ambigüedades que puedan confundir a las futuras generaciones». Insistió en que los jóvenes «tienen que conocer nuestra historia más reciente tal y como ha sido, desde la verdad».

La presidenta de la Fundación Víctimas del Terrorismo pidió también que se esclarezcan «los más de 300 crímenes cometidos sin sentencia judicial a día de hoy». «Continúa siendo el momento de la justicia», afirmó. «No puede haber medidas de gracia a quienes causaron tanto dolor y tanto sufrimiento, a quienes ni se han arrepentido ni han colaborado con la Justicia, simplemente porque el Estado de Derecho no les debe absolutamente nada a los terroristas».

«No entenderíamos que se aplicara otra política diferente», advirtió. «No se puede ni se debe dejar de aplicar la ley. Continúa siendo el momento de la verdad, de la memoria y de la justicia, porque las víctimas no vamos a permitir que a quienes les han arrebatado la vida puedan robarles ahora su dignidad».

La presidenta de la Fundación también recordó a la última víctima española asesinada por los terroristas, el padre salesiano Antonio César Fernández, a quien los yihadistas arrebataron la vida el pasado 15 de febrero en Burkina Faso.

Tras sus palabras, la Orquesta y Coro de RTVE ofreció el XVII concierto In Memoriam, en homenaje a las víctimas del terrorismo. Bajo la batuta de Miguel Ángel Gómez-Martínez, interpretó la «Misa Solemnis» de Mozart y la «Sinfonía número 6» de Tchaikovsky.