«Ventana al mar» de dos millones
Fachada e la sede para promocionar Extremadura en Portugal - BELÉN RODRIGO

«Ventana al mar» de dos millones

Hace dos años, Extremadura inauguró en Lisboa su propia «embajada» para promocionar el comercio y el turismo

CORRESPONSAL EN LISBOA Actualizado:

La Junta de Extremadura inauguró en junio de 2009 una delegación en Lisboa en el barrio diplomático de Restelo, edificio adquirido a la empresa pública española Tragsa. Allí trabajan ocho personas y trasladaron sus despachos los representantes de Fomento de Mercados, Turextremadura y Sofiex, anteriormente instalados en la capital lusa. Con una inversión aproximada de dos millones de euros, Extremadura ponía así en marcha su nueva fórmula para buscar compradores para los productos extremeños, turistas lusos y empresarios interesados en invertir en Extremadura, sin olvidar el refuerzo de los lazos culturales a ambos lados de la frontera. La corresponsalía de TVE en Lisboa tiene allí su oficina y desde enero de 2010 la delegación también cuenta con un moderno centro de negocios.

«La delegación no es una embajada de Extremadura en Lisboa, sino que es la casa de todos los extremeños y las extremeñas y una ventana de nuestra región al Atlántico». Estas fueron las palabras de Guillermo Fernández Vara, como presidente de la Junta de Extremadura, durante la inauguración de la Delegación de Extremadura en Lisboa hace dos años y medio, que desde entonces dirige la hispano portuguesa Teresa Rainha. Es la única región española con una delegación de este tipo en Portugal y, según argumentó en su día Fernández Vara, «Portugal es nuestro hecho diferencial; no tenemos mar, ni estaciones de esquí, ni otra lengua, pero sí tenemos a Portugal». Esta sede representaba la culminación del trabajo iniciado por su antecesor, José Luís Rodríguez Ibarra, ya que para ambos socialistas las relaciones de su región con el país vecino fueron siempre una prioridad.

Equipamiento

La delegación está ubicada en la avenida Vasco de Gama de la capital lusa, zona en la que se agrupan una gran parte de las Embajadas y residencias de embajadores. Un edificio de tres plantas y jardín que dispone de un centro de negocios, sala de reuniones, sala multiusos con capacidad para 40 personas y sala de prensa. El centro de negocios es un espacio para los empresarios que quieran empezar a trabajar en ese país, dotado de una sala de reuniones, un salón multiusos para presentaciones o cursos, y de seis puestos de trabajo con ordenador, conexión a Internet, teléfono y fax. El edificio también incluye un despacho de presidencia —para el presidente de la Comunidad—, utilizado en muy contadas ocasiones.

Si bien nunca ha estado en causa el trabajo que desde Extremadura, y en concreto desde esta delegación, se ha llevado a cabo para estrechar lazos con los portugueses, lo que no parece razonable son las dimensiones de un edificio como este (y los gastos que conlleva) para una estructura relativamente pequeña. Además, al existir una estrecha y fluida relación entre los habitantes de ambos lados de la frontera, muchas veces los negocios surgen de forma natural y sin necesidad de una estructura por detrás. Por su parte, desde la Junta se utilizan muchos números para justificar esta apuesta por Portugal. Para comenzar, por tratarse del principal cliente y proveedor de Extremadura.

Las exportaciones de Extremadura a Portugal sumaron en 2010 el 4,7% más que en el 2009 y Extremadura compró productos portugueses por valor de 306 millones de euros en 2010, un 4,7% más que un año antes. Extremadura y Portugal comparten 430 kilómetros de frontera y desde 2009 existe la euroregión denominada Euroace, que une Extremadura, el Alentejo y el centro del país. Además Portugal es el primer mercado emisor de turistas a Extremadura y el portugués es el segundo idioma más estudiado por los extremeños en la enseñaza no reglada.