Redacción de «The New York Times»

«The New York Times» pide a los catalanes votar «no» en una consulta pactada con el Gobierno

El diario considera que así Cataluña no perderá los privilegios que supone continuar dentro de España

BARCELONAActualizado:

« The New York Times» ha publicado un editorial en el que insta al Gobierno a autorizar el referéndum sobre la independencia de Cataluña que el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, tiene previsto convocar para el 1 de octubre. Además, considera que la mejor opción para Cataluña pasa por que los catalanes rechacen la independencia en este plebiscito para no perder los privilegios que supone continuar dentro de España, como la pertenencia a la Unión Europea.

El diario también recoge la consulta del 9N y el juicio al expresidente de la Generalitat, Artur Mas, y su condena por haber permitido la celebración de la consulta, un hecho que «The New York Times» ha criticado porque solo sirvió, desde su punto de vista, para aumentar el número de independentistas. El artículo, titulado «El desafío de Cataluña a España», agrega que el Gobierno podría rebajar el «fervor» independentista otorgando a Cataluña un mejor trato económico y negociando «de buena fe» con los líderes catalanes para encontrar una «solución política», más que confiando en una «interpretación restrictiva» de la Constitución por parte de los tribunales.

Carles Puigdemont ha celebrado la publicación de este editorial con un apunte en Twitter en el que aseguraba que « The New York Times» «no acaba de comprar la idea del golpe de estado en forma de referéndum».

El Govern también ha instado hoy al Ejecutivo a permitir la celebración del referéndum de independencia, previsto para el 1 de octubre, tras la publicación de un editorial en « The New York Times» en el que se defiende una consulta. El periódico estadounidense ya publicó el pasado mes de enero un artículo de la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, en el que instaba a «defender la libertad en Cataluña» a raíz de la querella de la fiscalía contra los miembros de la mesa del Parlament por haber permitido un debate sobre la independencia.