Acceso al centro penitenciario de Lledoners, en el término municipal de Sant Joan de Vilatorrada (Barcelona) - EFE | Vídeo EP

La ANC y los CDR convierten las cárceles en focos de agitación

Los Comités de Defensa de la República pintan de amarillo los accesos y convocan manifestaciones ante los centros penitenciarios

BarcelonaActualizado:

El independentismo pretende convertir el encarcelamiento en prisiones catalanas de los políticos encausados en el proceso del 1-O en una nueva bandera de agitación y propaganda. Pocas horas antes de la llegada de los presos al centro de Lledoners, en Sant Joan de Vilatorrada (Barcelona), activistas de los Comités de Defensa de la República (CDR) convertían los accesos al centro penitenciario en una avenida de lazos amarillos y pintadas reivindicativas, una acción que de hecho llegaba prácticamente justo al lado de la primera garita de acceso.

En paralelo, tanto la Assemblea Nacional Catalana (ANC) como Òmnium convocaban para esta tarde una manifestación entre Sant Joan de Vilatorrada y el centro penitenciario para arropar al exvicepresidente Oriol Junqueras, al exconsejero Raül Romeva y a Jordi Sànchez y Jordi Cuixart (líderes de la ANC y Òmnium), y otra en la prisión de Puig de les Basses (Figueras) para cuando allí lleguen Dolors Bassa y Carme Forcadfell.

Con todo, estas organizaciones reclamaron que mientras se produzca el traslado de los presos no haya nadie en los accesos para que estos puedan realizarse en condiciones de seguridad. En parelelo, hay convocada una marcha el sábado en Barcelona.

A través de su portavoz Elsa Artadi, el gobierno de la Generalitat adelantó ayer que no piensa «poner límites» a las manifestaciones ante las cárceles siempre que se desarrollen de manera pacífica.

Propuesta para la Diada

Las pintadas de ayer, y la concentración de hoy son, previsiblemente, únicamente el prólogo de lo que puede convertirse en un «peregrinaje» secesionista en las próximas semanas alrededor de los centros que van a acoger a los políticos independentistas: el citado de Lledoners para los hombres, y el de Figueres para las mujeres. De hecho, y como apuntaban ayer el diputado de ERC en el Congreso Gabriel Rufián y otros líderes mediáticos del independentismo, se propone que la próxima manifestación de la Diada del 11 de septiembre tenga como eje los centros penitenciarios. La ANC y Òmnium, que tradicionalmente han organizado las marchas de la Diada, aún no han explicado la movilización de este año.

Por el momento, y siguiendo la tónica de los últimos meses en Cataluña, donde el amarillo se ha adueñado del espacio público, ayer de madrugada, varios miembros de los CDR se desplazaron hasta Lledoners para teñir de amarillo y «decorar» los accesos a la prisión. Según se pudo ver en varios vídeos difundidos por los activistas independentistas que realizaron la acción, se utilizaron grandes plantillas de papel para escribir, con pintura amarilla, la frase «Llibertat presos polítics» en la calzada de uno de los accesos a la cárcel.

También se dibujaron un gran número de lazos amarillos en el asfalto y se colgaron plásticos de ese color en los márgenes de la vía. Asimismo, testimonios que presenciaron la acción explicaron a ABC que los activistas de los autodenominados CDR pintaron «metros y metros de la carretera que lleva a la cárcel con botes de pintura traídos en furgonetas». Según estos mismos testimonios, varios niños de unos doce años ayudaron a pintar y colgar los lazos ante la mirada los Mossos d’Esquadra, que no hicieron nada para detener la acción.

Anticipándose a lo que se acabó anunciando, el secretario general del PP catalán, Santi Rodríguez, expresaba su temor al «peregrinaje» independentista alrede- dor de las cárceles.