Oriol Junqueras en una imagen e archivo - AFP

Comienza el traslado de los políticos presos a las cárceles catalanas: así será el camino

Cuatro de ellos salen de las cárceles madrileñas en conducciones ordinarias de la Guardia Civil y entre mañana y el jueves dormirán en Barcelona

Madrid/ BarcelonaActualizado:

Pedro Sánchez quiere mejorar las relaciones del Gobierno con la Generalitat de Cataluña y ya ha empezado a tomar medidas concretas. La primera a su alcance era la de acercar a los políticos catalanes presos y ayer el Ejecutivo anunció que esa medida comenzará hoy a ser una realidad. Es una decisión que formalmente no plantea problemas, ya que el propio juez instructor del Tribunal Supremo Pablo Llarena respondió a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias que no pensaba realizar nuevas diligencias que necesitaran de la presencia de los internos y que, por tanto, el lugar concreto en el que estuviesen recluidos era responsabilidad exclusiva del Gobierno. Cuestión distinta son las interpretaciones políticas que puedan hacerse, ya que el acercamiento o no es potestad de Prisiones y, por tanto, del Ministerio del Interior.

Las fuentes consultadas por ABC han confirmado que cuatro de los seis reclusos -Joan Tardà, Jordi Sánchez, Jordi Cuixart y Raúl Romeva-, han salido en la mañana de hoy en conducciones ordinarias de la Guardia Civil, aunque no llegarán a las distintas cárceles de Barcelona hasta mañana, miércoles, por la noche, o bien el jueves antes de la hora de comer. Prisiones haa agrupado en la prisión de Valdemoro a los cuatro hombres presos a primera hora de la mañana, y han llegado al centro penitenciario de Zuera (Zaragoza) a las 14.50 horas, trasladados en un furgón. El inicio de los desplazamientos estaban previstos para las 9.30 horas de la mañana, aunque se ha retrasado hasta pasadas las diez de la mañana. Carme Forcadell y Dolors Bassa serán trasladadas mañana.

Los reclusos no llegarán a las distintas cárceles de Barcelona hasta mañana, miércoles, por la noche, o bien el jueves antes de la hora de comer. Las horas concretas y las circunstancias exactas de cada traslado se mantienen en secreto por razones de seguridad y será el Instituto Armado el que fije los horarios en función de las conducciones previstas para estos días. No van directamente a las prisiones catalanas, sino que hacen una primera noche en la cárcel de Zuera, en Zaragoza. Allí es donde se da de baja a los internos en el sistema español y de alta en el catalán, dada la transferencia de competencias.

Los internos irán en autobuses de la Guardia Civil de traslado de internos, en cubículos de pequeñas dimensiones para dos, sin ventanillas al exterior y con aire acondicionado que no siempre funciona a pleno rendimiento. Las condiciones de los políticos catalanes encarcelados serán exactamente las mismas en Barcelona que en Madrid: «Una vez que no había diligencias pendientes con ellos, lo lógico, cuando es técnicamente posible, es que estén lo más cerca posible de sus familias y de sus letrados».

Por supuesto, no tendrán acceso a internet, ni teléfono móvil, ni más visitas que el resto de reclusos. Y en cuanto a los permisos penitenciarios, al tratarse de presos preventivos no tienen acceso a los ordinarios y los extraordinarios -por fallecimiento de familiar, nacimiento, o cualquier otra circunstancia excepcional-, solo podrán ser concedidos por el juez Pablo Llarena.

Dos cárceles catanas esperan a los primeros seis líderes independentistas. A la cárcel de Lledoners, en Sant Joan de Vilarrada, irán los hombres: Junqueras, Romeva, Sànchez (ANC) y Cuixart (Òmnium). Las dos mujeres, Forcadell y Bassa, serán conducidas a la prisión de Puig de les Basses de Figueres.

Solo Bassa, a la elegida

Solo Bassa irá a la cárcel que, en principio, ella había elegido. Junqueras y Cuixart preferían ir a Brians 2, en Sant Esteve Sesrovires, y Sànchez quería a Quatre Camins, en La Roca del Vallès. Forcadell, por su parte, hubiera preferido el Centro Penitenciario de Barcelona, el único íntegramente destinado a mujeres y el único ubicado la capital catalana. Pero los Servicios Penitenciarios de la Generalitat, una vez analizadas sus solicitudes, concluyeron que Lledoners y Puig de les Basses son «los más adecuados», según la Consejería de Justicia, de la que en Cataluña dependen las prisiones. Lledoners (inaugurada en 2008) cuenta con 684 internos pero tiene capacidad para acoger hasta 929. Está a unos 70 kilómetros de Barcelona. Puig de les Basses de Figueres, por su parte, acoge a 35 internas de un total de 734 presos (podría acoger hasta 922).

Los seis tendrán el mismo régimen de visitas que el que tenían en Madrid. Podrán comunicarse a través del vidrio con familia y amigos durante 40 minutos a la semana. Además, los que tengan hijos menores de diez años podrán verlos una hora y media al mes. Los otros tres encarcelados -los exconsejeros Jordi Turull, Josep Rull y Joaquim Forn- todavía no se mudarán pues su petición de traslado se hizo más tarde.