El ministro de Exteriores, Añfonso Dastis, en el Congreso de los Diputados
El ministro de Exteriores, Añfonso Dastis, en el Congreso de los Diputados - EFE

Unas palabras de Dastis reavivan la polémica sobre Escocia y Cataluña

El ministro afirmó que España no bloqueará el ingreso en la UE de una Escocia independiente

MadridActualizado:

Unas declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, afirmando que España no bloqueará la entrada de una Escocia independiente en la Unión Europea ha hecho saltar las alarmas en el Reino Unido y ha alimentado las esperanzas de los independentistas catalanes, que han creido ver un cambio en la posición del Ejecutivo y una puerta abierta a sus aspiraciones.

Dastis manifestó ayer, en una entrevista concedida a El País, en Bruselas, que Escocia saldrá de la Unión Europea cuando salga Reino Unido y que lo demás ya se verá. «España -precisó- no ve con buenos ojos que ningún Estado europeo inicie procesos de fragmentación. Dicho esto, si en aplicación de sus leyes el resultado de ese proceso fuera una división del Reino Unido, cualquier parte del Reino Unido que se convierta en un Estado y quiera adherirse a la UE tendrá que solicitarlo. Y seguir los pasos que están estipulados».

Puigdemont, esperanzado

Ante la pregunta de si España bloquearía ese ingreso, responde: «De entrada, no veo que vayamos a bloquear», palabras que ayer dieron ocasión al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, para escribir rápidamente en su cuenta de Twitter: «Hemos ido diciendo que la ‘realpolitik’ se impondría. Y aquí tenéis una muestra: lo que decía el Estado y lo que ahora dice, ante lo inevitable».

Sin embargo, Dastis rechaza en sus manifestaciones que haya un paralelismo entre Escocia y Cataluña, porque «en Escocia hubo un referéndum de acuerdo con las leyes», mientras que «en España no puede haberlo de acuerdo con la Constitución». «Si se modificara la Constitución -añade-, ya lo veríamos. No creo que sean casos comparables».

Suavización de la postura

También en el Reino Unido, las palabras de Dastis han sido subrayadas por los medios de comunicación, muy atentos estos días a las repercusiones del Brexit, de manera especial en Escocia, donde la puesta en marcha del proceso de desconexión con la UE ha reavivado las esperanzas de los independentistas, tras su derrota hace menos de tres años. El Parlamento escocés, a instancias de la primera ministra, Nicola Sturgeon, aprobó el pasado martes una moción en la que le da capacidad para negociar con el Ejecutivo británico la celebración de un segundo referéndum sobre la independencia de Escocia entre el otoño de 2018 y la primavera de 2019, antes de que el Reino Unido abandone la Unión Europea. Londres rechaza la celebración de esa consulta, al menos mientras estén en curso las negociaciones del Brexit.

Tanto el Daily Telegraph como el Financial Times subrayaron ayer las manifestaciones del ministro español, aludiendo también a su relevancia, teniendo en cuenta que España se enfrenta, por su parte, al problema de Cataluña.

Financial Times lo interpreta como una suavización de la postura de España sobre Escocia, pero advierte que, en cualquier caso, sigue en pie la llamada «doctrina Barroso», en referencia al anterior presidente de la Comisión Europea, según la cual, un nuevo país surgido legalmente de un desgajamiento de un Estado miembro de la UE, tendría que solicitar de nuevo la adhesión y no se podría beneficiar de ninguna vía rápida de acceso.

Ponerse a la cola

El propio Dastis declaró recientemente que España apoya la integridad de Reino Unido y no alienta secesiones o divisiones en ninguno de los Estados miembros,. Además, recordó en la Comisión Mixta Congreso-Senado para la UE que «Escocia no puede salir de la UE porque no es miembro de la UE. Está en la UE en tanto que es parte de un miembro de la UE».

El ministro ha afirmado también, en varias ocasiones, que si Escocia «de mutuo acuerdo y con arreglo al régimen constitucional aplicable en Reino Unido», acabara siendo independiente y deseara volver a entrar en la Unión Europea tendría que «ponerse a la cola, cumplir los requisitos para el ingreso y celebrar las consabidas negociaciones».

Un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores manifestó a ABC que no tenía que hacer ninguna aclaración a las palabras del ministro, porque la posición de España no ha cambiado y rechazó que se pueden hacer otras interpretaciones, como la del presidente de la Generalitat.