Los equipos negociadores de PP y Cs se reunieron ayer en la Asamblea Regional, en Cartagena
Los equipos negociadores de PP y Cs se reunieron ayer en la Asamblea Regional, en Cartagena

Solo la supresión de aforamientos separa a PP y Ciudadanos de reeditar su acuerdo en Murcia

Rivera acepta de forma oficial que Sánchez siga como diputado y el PP es optimista

MadridActualizado:

La supresión de los aforamientos políticos se ha convertido en el nuevo caballo de batalla entre PP y Ciudadanos en las negociaciones para que Fernando López Miras sea el nuevo presidente de la Región de Murcia.

La formación naranja oficializó ayer que no exigirá como condición imprescindible que el expresidente Pedro Antonio Sánchez abandone el escaño para volver a apoyar al PP, y se jactan de haber logrado su renuncia como presidente: «Ya es pasado. No forma parte del presente ni del futuro de la región», dijo de él Miguel Sánchez, portavoz de Ciudadanos en Murcia.

Los de Albert Rivera siguen pidiendo que entregue el acta y «cumpla su palabra», pero «no es condición sine qua non». Y justifican su nueva posición por la excepcionalidad del momento: «Somos responsables y tenemos altitud de miras, ahora mismo la región está totalmente bloqueada. Y si venimos a dar estabilidad no podemos paralizar la región porque un señor se aferre al acta. Le pedimos que la entregue pero no va a ser condición sine qua non». Pero a cambio piden que se apruebe ya una modificación del Estatuto de Autonomía que suprima los aforamientos. «Eso es innegociable», señaló el portavoz naranja al término de la primera reunión que ambos partidos mantenían.

Desde el PP no se comparte la urgencia de esta reforma, y aunque ya se han manifestado a favor de ella, fuentes del Ejecutivo regional aseguran que entienden que este proceso no puede abordarse de forma aislada en cada Comunidad Autónoma, pues crearía un estado de desigualdad entre unos cargos públicos y otros. Además de este reparo, en el PP quieren acordar también una reforma de calado: limitar las acusaciones particulares de los partidos políticos en los procesos judiciales, algo que ya había anticipado el coordinador general del PP, Fernando Martínez-Maillo, en su entrevista con ABC.

El portavoz popular en Murcia, Víctor Martínez, defendió ayer que la supresión de los aforamientos hay que acompañarla de «la limitación de los partidos políticos para ejercer la acusación» en los procesos judiciales. Y es que en el PP creen que «el PSOE y Podemos han utilizado la denuncia al adversario político para ganar en los tribunales lo que no consiguen en las urnas».

Por la gobernabilidad

Pero Ciudadanos rechaza que el PP ponga condiciones en esta negociación: «No tienen mayoría absoluta y nos piden que propiciemos un gobierno. Nosotros ponemos las condiciones, no las ponen ellos».

Ciudadanos trabaja en un documento de medidas que trasladar al PP, pero solo destacan como innegociable la supresión de los aforamientos. Y fuentes populares confirman que es el único asunto en el que están insistiendo, y señalan que ponerse de acuerdo en el resto de cuestiones puede ser «cosa de diez minutos». Y aseguran que pese lo acontecido «existe sintonía». Hasta el punto de que los dos batallan por adueñarse de la exigencia sobre la supresión del impuesto de sucesiones.

El PP acudió a la reunión de ayer con una oferta para cerrar «un acuerdo de gobernabilidad» que blinde los trasvases, baje impuestos y proteja el Mar Menor. Cuestiones en las que Cs puede estar de acuerdo.

Y aunque siguen existiendo importantes escollos, en la reunión de ayer se llegó a abordar cuál podría ser la fecha de la investidura. Según el portavoz de Ciudadanos, «un plazo prudencial para celebrar el debate de investidura puede ser la última semana del mes de abril».